24 horas mintiendo partituras

Scottis (nº3)

Casto:
Tú eras un primor, yo era ya purí.
Fue en un corredor de Juanelo estrí.
Cada giro fue un suspiro
y en mis brazos con arrobo te oprimí.

Casta:
No sé qué pasó, pero es la verdá,
que te dije yo muy ruborizá:
«¡No seas loco, suelta un poco,
que nos mira y ya está mosca mi mamá!».

Casto:
¡Calla, negra!
Si esa señora ya es mi suegra.
¡Ay, chulapa!
¡Me pego a ti como una lapa!

Casta:
¡Zalamero! ¡Pinturero!
Menos rejuego porque luego
me dejas atontoliná.

Casto:
¡Arrímate! Arrí maté, maté,
que es pa bailar el abecé,
y al perfilar, y al perfilar, filar
hay que saber atornillar a la mujer.

Casta:
Repúchate, repu chaté, chaté,
porque me aprietas un porción.
¡Reprímete! ¡Sepárate
que se me sale por un hombro el esternón!

Chicas:
¡Arrímate! Arrí maté, maté,
que es pa bailar el abecé,
y al perfilar, y al perfilar, filar
hay que saber atornillar a la mujer.

Casta:
¡Repúchate!
¡Despégate, gate!

Casto:
¡Si es que me molas
un montón!

Chicas:
¡Reprímete!
¡Sepárate!

Casta:
¡Que me has dejao
para el arrastre, so ladrón!

Descargar partitura

 

Marchina (nº4)

Charito:
Si tú me quieres, nunca me lo digas
que las amigas envidiosas son
y en ese vicio todas sobresalen,
desde que salen, ¡ay!, del cascarón.

Ricardo:
Te quiero mucho pero si lo digo,
nunca conmigo, ¡ay!, te casarás.
Por eso callo, pues si tú me ignoras
a todas horas, ¡ay!, me buscarás.

Charito:
De esa manera no nos vamos a entender.

Ricardo:
Yo no quisiera, pero al final ha de ser.

Charito:
Yo digo siempre que sí, tú siempre dices que no.
Y está muy mal, que de ti no me burlé.

Ricardo:
Tú dices siempre que sí, yo siempre digo que no,
pero al final en mis brazos te veré.

Charito:
Si eres celoso, no podré aguantarte
porque al mirarte te lo notaré
y a cada paso te veré enfadarte
y por mi parte, ¡ay!, me enojaré.

Ricardo:
Yo soy celoso, sí, porque te quiero,
y no tolero que me des changüí.
Para evitarlo, nunca te desvíes,
aunque varíes siendo para mí.

Charito:
De esa manera no nos vamos a entender.

Ricardo:
Yo no quisiera, pero al final ha de ser.

Charito:
Yo digo siempre que sí, tú siempre dices que no.
Y está muy mal, que de ti no me burlé.

Ricardo:
Tú dices siempre que sí, yo siempre digo que no,
pero al final en mis brazos te veré.

Chicas:
Tú dices siempre que sí, y él dice siempre que no,
y está muy mal que te burles tú de él.
Tú dices siempre que sí, y él dice siempre que no,
y acabaréis, al fin, como yo sé.

Charito:
Yo digo siempre que sí, tú siempre dices que no.
Y está muy mal, que de ti no me burlé.

Ricardo y Charito:
Tú dices siempre que sí, yo siempre digo que no,
pero al final en mis brazos te veré…

Descargar partitura

Flor de almendro (nº7)

Vedette:
Canta el ruiseñor que volando va,
sus trinos alegres al viento van.
Vuela, vuela ruiseñor.
Canta, cántale a mi amor.

Todas:
Un amor que tuve se me perdió,
no cantó jamás en mi corazón,
Vuela, vuela ruiseñor.
Canta, canta mi canción.

Vedette:
Flores, de fragante olor,
nacen a mi alrededor.
Flor de almendro que a los campos das belleza
y la pureza de tu olor
por donde vuelan los suspiros de mi amor.
Y quisiera acostarme a tu lado, amor de mi vida,
y gozarte al encanto querido del bello jardín
en la noche primera en que quiera escuchar
tus palabras muy cerca de mi.

Todas:
Flor de almendro que a los campos das belleza
y la pureza de tu olor
por donde vuelan los suspiros de mi amor.

Valdemosa, Valdemosa, no te puedo olvidar.

Descargar partitura

Pasodoble – Claveles granadinos (nº10)

No hay enero ni febrero a la orilla del Genil.
Porque nacen todo el año los claveles de Motril.
A romero y clavo huelen y a la flor del azahá,
los claveles encendíos de la Vega de Graná.

Claveles, claveles dobles, ven a buscarlos aquí,
con los que adorno mi pelo cuando me arreglo pa ti.

Claveles, claveles dobles,
te ofrecen mis labios juntito al Genil.

No hay enero ni febrero a la orilla del Genil.
Porque nacen todo el año los claveles de Motril.
A romero y clavo huelen y a la flor del azahá,
los claveles encendíos de la Vega de Graná.

Y en la noche moruna y morena con oló de naranjo y benjuí,
en mi reja cuajada de flores mis amores son pa ti.
Y en el Carmen de las Maravillas tus palabras de amor escuché.
Y prendida toa la vida en aquellas palabritas me quedé.

¡Granada, tierra embrujada, lleva en su entraña un clavel!

¡Granada, tierra querida,que es sangre encendida
de España vergel!

Y en la noche moruna y morena con oló de naranjo y benjuí,
en mi reja cuajada de flores mis amores son pa ti.

Y en el Carmen de las Maravillas tus palabras de amor escuché.
Y rendía de por via en aquellas palabritas yo me quedé…

Descargar partitura