Doña Mariquita de mi corazón (1942)
Texto: José Muñoz Román
Divina mujer Fox-Trot
Intérpretes: Raquel Rodrigo, E. Luna
Dirección: Francisco Alonso.
Coros y Gran Orquesta del Teatro Martín de Madrid y Tejada y su Gran Orquesta de baile.

Admiradora:
¿Y cómo es la mujer que usted soñaba?
Adolfo:
Muy difícil, lo confieso.
Admiradora:
¿Es frívola, formal, coqueta o pava?
Adolfo:
Es un poco todo eso.
Admiradora:
En el amor no existen imposibles;
si la busca, la tendrá,
que hasta sueños increíbles
se vuelven realidad.
Adolfo:
Besando aquí y allá
de boca en boca fui
buscando siempre a la mujer que presentí.
Divina mujer
que mi fantasía creó
y sólo en mis sueños vivió…
Divina mujer
que supo mi amor encender
y nunca mis ansias calmó.
En pos de mi quimera
pasé la vida entera,
porque pensé
que un día en mi vida quizá…
Admiradora:
Aquella mujer
que su fantasía creó
podría en sus brazos caer,
si aquel ideal
lograse un milagro de amor
volverlo de carne mortal.
Adolfo:
Por eso, al conocerte,
hoy tiemblo de inquietud;
quisiera saber
si aquel ideal eres tú,
divina mujer.
Admiradora:
En el amor no existen imposibles,
si la busca, la tendrá,
que hasta sueños increíbles
se vuelven realidad.
Adolfo:
Divina mujer
que mi fantasía creó.
Y sólo en mis sueños vivió…
Divina mujer
que supo su amor encender
y nunca mis ansias calmó.
Admiradora:
Por eso, al conocerme,
hoy tiembla de inquietud;
Adolfo:
quisiera saber
si aquel ideal eres tú,
Los dos:
divina mujer…
