Decoración: Un gabinete con relativo lujo. Balcón abierto de par en par, al foro. Puertas laterales, Muebles apropiados. En el ángulo de la izquierda un perchero portátil. En el gancho de frente al público una careta de cartón, de hombre. En otro cualquiera un dominó. Sobre uno de los muebles una mantilla blanca, y cubriendo un sofá un amplio tapete, Es de noche. En verano.
Al levantarse el telón la escena estará sola, oyéndose dentro, hacia la izquierda, voces de Nati y la señá Epifania. Poco después sale a escena Nati, por este mismo lado, lujosamente vestida. Viene de muy mal talante.
Sale la señá Epifania por la izquierda. Es una mujer como de cincuenta años, ordinaria y bigotuda. Procede del tan desacreditado gremio de porteras madrileñas, y aunque su hija Nati se afinó más que un violín viejo al hacerse artista y procura pulir su áspera corteza, ella sigue lo mismo que cuando cotilleaba con todo el barrio del Lavapiés, Para dar una ligera idea del tono de su voz bastará con afirmar que el popular «Clenhigos comparado con ella es un canario-flauta. Y es que la pobre hasta hace gárgaras con el Cazalla de lo que le gusta. Sale renqueando de una pierna. El pícaro reuma la trae frita. Viste bata o
matiné algo llamativos.
Nº1. Jácara de Nati
Nati:
Han dado en asediarme
para casarme
con un marqués,
sin ver que yo al que quiero.
es a un chispero
del Lavapiés.
Desprecio al caballero
de buena posición;
prefiero a mi chispero
que es zalamero
de corazón.
En esta jácara,
traviesa y picara,
está el intríngulis
de la canción.
(Basilio, entusiasmado, coge el tapete que cubre el sofá y se lo tercia como los toreros, haciendo las evoluciones que ponga el director de escena.)
El uno coches tiene
y me previene
que no iré a pie;
pero con el chispero,
porque le quiero
me casaré.
Mi madre me censura
tal determinación.
Mas yo, en esta locura,
veo segura
mi salvación.
En esta jácara,
traviesa y picara,
está el intríngulis
de la canción.
Nº2. Canción portuguesa – Fado
Nati:
Al recordar las canciones
que en Portugal aprendi,
sus armoniosas cadencias
siento muy dentro de mi;
porque las notas de tus fados
son la más bella ilusión
que alienta mi corazón.
Basilio:
Eres tú mais portuguesa
que portuguesiño yo.
Nati:
Portugués, si tú me quieres, ven,
y mi canción podrás escuchar,
y a tu lado aprenderé también
con tu querer a soñar.
Basilio:
Española muito bem plantá,
me tienes el coraçao tostao;
yo con dos meninas como tú
me iba a poner más finchao.
Nati:
Tu ritmo es bello tesoro
en delicioso fanal,
con cascabelitos de oro
que chocan en el cristal,
y las caricias de un ensueño
que brindas encantador
nos dan ventura y amor.
Basilio:
Esta menina no hay duda
que es de Figueira da Fox.
Nati:
Portugués, si tú me quieres, ven,
y mi canción podrás escuchar,
y a tu lado aprenderé también
con tu querer a soñar.
