En uno de estos últimos días se he estrenado con grandioso éxito la fantasía andaluza de gran espectáculo, en un acto dividido en cinco cuadros, escrita en verso y prosa por el conocido escritor don José García Rufino, y música del célebre maestro don Francisco Alonso titulada La tierra de María Santísima.
Por el triunfo alcanzado en la noche del estreno y las ovaciones que el público le tributa a diario comprenderá el lector una vez más las dotes que tiene el Sr. García Rufino para escribir. El maestro Alonso ha sabido escribir una música que contribuye al esplendor de la obra.
En el primer cuadro, que lleva por titulo El fielato de la corte celestial, se distingue el Sr. Uliverri en el papel de Juan Soldado, la señorita Mesejo, en Virginia, el señor Angeles en el papel del Arrojao, los tres santos Justo, Severo y Benigno y la señorita Téllez que hace un arcángel….
El papel principal de este cuadro es el de la bellísima señorita Pozuelo, haciendo Pimienta (que pica pero bien). He aquí el final de este cuadro:
Severo:
¿No queda más gente?
Pimienta:
Si; haiga salú: aquí estoy
¿Esto que es? yo quién soy?
aver.. quién despacha aquí?
Justo:
Supongo que Vd. desea…
Pimienta:
Saber donde estoy, chanelo.
Justo:
Pues ha subido Vd. al cielo.
Pimienta:
¡Mardita mi suerte sea!
Sino he de volver a verte,
aquí en la gloria metía,
tierrecita de mi vía..
¡Mardita sea mi suerte!
Severo:
Es extraña su aflicción
Oiga V. de donde vengo
y ya me dirá si tengo
porsima er dedo razón.
La Pimienta cantando, al par que la música deja oír sus acordes y le cuenta a los tres santos lo que es Andalucía.
Severo:
Muy bien. Conque usted viene
aquí a perturbarnos.
Pimienta:
Yo solo menté a mi tierra
y hasta el cielo se ha alegrao.
Benigno:
¿Pero esa tierra que tiene…
que usted la pondera tanto?
Pimienta:
¿Qué tiene? to lo que el cielo
tenga allá dentro encerrao
y otras cosas que en la gloria
no han visto ni por encargo.
¿Qué hay aquí dentro, señores?
muchas santas, muchos santos,
mucho ange, mucho ange.
¡Pues con haber aquí tanto
por mucho angel, que ahí tengan
hay mucho más allá abajo!
¡Andalucía! claveles,
vino, coplas, rejas, patios:
penas que pasan riendo,
risas, que vuelan llorando.
Paraíso de la vida
y para remate, algo
que es donde Dios echó el resto
y se quedó descansao.
Sigue con una colección de versos muy bien hechos y sobre todo dichos con mucha gracia y termina Severo diciendo:
Que se habran las ventanas
de la gloria, por el lado
que cae sobre Andalucía
y que asomándose un rato,
se convenzan.
Pimienta:
Se convenzan
que es verdad cuanto yo hablo,
pues la tierra de María
Santísima, le llamaron.
y antes de asomarse a ella
escuchen, porqué le han dao
tal nombre, que si lo tiene
se lo habrán puesto por algo:
(Música muy piano, se oye dentro el rumor de guitarras y bandurrias).
Cuentan que al pisar la Virgen
el suelo de Andalucía,
lloró sobre nuestros campos
con lágrimas cristalinas;
y donde calló su llanto,
brotaron rosas tan lindas
que es la tierra de las flores.
¡Tierra de María Santísima!
El segundo cuadro que se titula La Gitana Mora la encantadora tiple señorita Vela se distinguió mucho en el papel de Clavellina y la señorita Mesejo en María Tenaza, Filigranas que lo hace Pepe Angeles acertadísimo, el señor Pedrote en el papel de Tomás, muy bien teniendo siempre que repetir la primera escena en que tanto se distingue; la empresa acertadísima, contratando a la Macarrona que le da mucho realce al cuadro; el coro muy bien.
El cuadro tercero que es Málaga tiene la fama se distingue notablemente Boquerón, que lo hace el tenor señor García Romero, teniendo siempre que repetir el largo pregón, que solo puede encomendársele a tan gran artista; muy gracioso el señor Asensio con su guitarra, la señorita Bordás y el señor Uliverri muy bien. El tercer cuadro termina con el siguiente verso:
Salud Málaga la bella
que fama en el mundo tienes
de las mujeres bonitas…
y de los hombres valientes.
La feria del sol – Cuadro cuarto
La noche del estreno el público le dio una ovación al pintor de esta decoración, pues la verdad que está bien hecha.
Es la Feria de Sevilla. En primer término la entrada de un circo, un payaso y un mono llamando al público, una típica buñolera frié, mientras las gitanillas buscan gente que los compre. En este cuadro hay una escena graciosísima por los señores Ángeles y Asensio, gallista y belmontista respectivamente que, después de una larga discusión, se dicen las siguientes coplas:
Las tres cosas de Triana
la sabe toa la gente
son el Cristo del Cachorro
el fenómeno y el puente.
En mi barrio en la Alamea
dos hércules hay en pie
y en sus colurnias
subió Joselito y Rafaé.
Seguido de esto, se presentan seis gachís con mantilla blanca y mantones de Manila que cantan un pasacalle en honor de Sevilla al mando de la señorita Vela que lo hace juncal del to.
Cuadro quinto – Apoteosis
Todos los personajes de la obra en la gloria. En una escalinata, subida la Pimienta que, a los acordes de guitarras y bandurrias repite:
Cuentan que al pasar la Virgen
por Córdoba y por Sevilla,
lloró sobre aquellos campos
con lágrimas cristalinas:
y como regó su llanto
el suelo de Andalucía,
es la tierra de las flores,
tierra de María Santísima.
Desde este modesto libreto felicito al señor García Rufino, al Maestro Alonso y a toda la compañía.
