Nº1 – Preludio
Nº1 bis – Canción de Rosa – Tango
Rosa
Yo nací en Andalucía
la tierra de los amores
donde, al abrirse las flores,
brota de ellas la alegría,
donde en sus verdes praderas,
cantando trovas de amor,
el alegre ruiseñor
se pasa las primaveras.
Donde siempre podréis ver,
aguardando a su pareja,
tras los hierros de una reja
alguna hermosa mujer.
Y allí se siente cantar
de la guitarra a los sones
estas sentidas canciones
que ahora mismo me escucháis.
¡Ah! Niña del alma mía
no estés tan triste,
que siempre viste
cariño en mí.
Yo siempre estoy soñando
verte dichosa,
¡quiéreme hermosa
como yo a ti!
Si tú me amaras mucho,
niña querida,
cambiaría mi vida
la triste suerte,
que, al mirar esa cara,
dulce alma mía,
yo pienso noche y día
sólo en quererte,
que, al mirar esa cara,
dulce alma mía,
yo pienso noche y día,
sólo en quererte.
Estas son las canciones
de Andalucía,
la tierra de las flores
y la alegría. ¡Ah!
Nº2. escena y dúo
Ricardo:
¿Por qué no cejas
en tus desdenes
y no me quieres
como yo a ti?
¿Por qué esos ojos lindos
que tienes con sus enojos
me hacen sufrir?
Di que me quieres,
no seas ingrata
porque me mata
que estés así.
Mírame alegre,
dulce amor mío,
cesa el desvío,
dime que sí.
Rosa:
¿Por qué porfía
en ese empeño,
ya tiene dueño
mi corazón.
Ricardo:
Eso no es cierto,
Rosa querida,
tú eres mi vida,
tú mi pasión.
Eso lo dices
por darme celos.
Miguel: (dentro)
¡Qué miro, cielos,
Rosa con él!
Ricardo:
Niña hechicera
tienes mi encanto.
Rosa:
No insista tanto.
Miguel:
¡Tente, Miguel!
Ricardo:
No seas ingrata
ni desdeñosa
si al cabo, hermosa,
tú me amarás.
Si tu cariño,
que tanto ansío,
ha de ser mío.
Rosa:
Nunca.
Miguel:
¡Jamás!
Ricardo:
Piénsalo, niña.
Rosa:
Ya lo pensé.
Ricardo:
Por tu respuesta
yo volveré.
Miguel:
Por fin se aleja.
Ricardo:
Piénsalo bien.
Rosa:
¿Por qué me deja?
Ricardo:
Ya volveré.
Miguel:
Rosa.
Rosa:
Miguel.
Miguel:
¿Qué te decía
con tal porfía?
Dímelo a mí.
Rosa:
No te preocupes,
no seas niño,
que mi cariño
es para ti.
Miguel:
Niña hechicera,
Rosa querida,
me das la vida,
quiéreme así.
Rosa:
Miguelillo,
vuelve a la calma
con toda el alma
te quiero a ti.
Descargar partitura
Nº7 – Serenata
Miguel:
Rosa adorada,
reposa en calma,
con toda el alma
te quiero yo.
Duerme soñando,
querida mía,
vernos un día
juntos los dos.
No pases pena,
porque soy niño,
fía en mi cariño,
ángel de amor.
Duerme tranquila,
mi amado dueño,
porque tu sueño
lo velo yo.
Rosa:
Cielos qué escucho,
mi amado dueño.
Miguel:
Porque tu sueño
lo velo yo.
Rosa:
¡Esa es su voz!
Miguel:
Si tu cariño
alguien robara
creo me matara
fiero dolor.
Si algún infame
lo pretendiera
yo le partiera
su corazón.
Rosa:
De esa Ricardo
sin duda piensa
venga la ofensa
que me inflingió.
Miguel:
Luz de mis ojos
vive tranquila
que te vigila
mi inmenso amor.
Reposa en calma,
duerme soñando
que te vigila
mi inmenso amor.
Rosa:
De esa Ricardo
sin duda piensa
venga la ofensa
que me inflingió.
