24 horas mintiendo (1947)
Texto: Francisco Ramos de Castro y Gasa
Arrímate
Angelita Navalón (Casta), Carlos Garriga (Casto)
Casto:
Tú eras un primor, yo era ya purí.
Fue en un corredor de Juanelo estrí.
Cada giro fue un suspiro
y en mis brazos con arrobo te oprimí.
Casta:
No sé qué pasó, pero es la verdá,
que te dije yo muy ruborizá:
«¡No seas loco, suelta un poco,
que nos mira y ya está mosca mi mamá!».
Casto:
¡Calla, negra!
Si esa señora ya es mi suegra.
¡Ay, chulapa!
¡Me pego a ti como una lapa!
Casta:
¡Zalamero! ¡Pinturero!
Menos rejuego porque luego
me dejas atontoliná.
Casto:
¡Arrímate! Arrí maté, maté,
que es pa bailar el abecé,
y al perfilar, y al perfilar, filar
hay que saber atornillar a la mujer.
Casta:
Repúchate, repu chaté, chaté,
porque me aprietas un porción.
¡Reprímete! ¡Sepárate
que se me sale por un hombro el esternón!
Chicas:
¡Arrímate! Arrí maté, maté,
que es pa bailar el abecé,
y al perfilar, y al perfilar, filar
hay que saber atornillar a la mujer.
Casta:
¡Repúchate!
¡Despégate, gate!
Casto:
¡Si es que me molas
un montón!
Chicas:
¡Reprímete!
¡Sepárate!
Casta:
¡Que me has dejao
para el arrastre, so ladrón!
