Aquella noche azul (1945)
Texto: Antonio Paso Díaz
Cómprame un pito
Baldomero:
Es una cosa requetesabida:
persona que haya estado en mi Madrid
se vuelve envenená y enloquecida
y toa la vida se queda allí.
Cayetana:
Ay, Baldomero, no me lo recuerdes,
que pienso en sus verbenas y kermés
con su organillero, tan repinturero,
marcándose un chotís atao de pies.
M. Hamon:
En Nueva York se bailaba mejor
el suin y el fox que se baila con música hot.
Pero esto es una danza que vale por tres, oh yesss.
Tucídides:
Me está usted contagiando, Baldomero,
y ya me encuentro tan aflamencao…
¡Mi tía, la sorda, que aquí armó la gorda,
y yo le doy un cate al más pintao!
Cayetana:
Ven aquí, cariño mío
que por castizo te la has ganao.
Si me llevas de verbena
subiré en los caballitos
y me compras yerbabuena
y después un par de pitos.
Tucídides:
Yo te compro a ti ese pitos
si es que tiene el requisito,
mi nena, de estar bien afinao…
Cayetana:
Si me llevas de verbena
compras un pito para tu nena.
Baldomero:
¡No seas tan pitosa,
que voy a dar así!
Cayetana:
Tú sonsi y a otra cosa,
con que achanta ya la muy.
M. Hamon:
A ver, chatito, si es así:
Si me llevas de verbena,
tú tendrás, gitano mío,
los ahorritos de tu nena
y un reloj con su cadena
que he heredado de mi tío.
Baldomero:
¡Le he dejao para el arrastre!
Tucídices:
¡Cayetana, qué desastre!
Me tienes tostao y almibarao.
Cayetana y M. Hamon:
Si me llevas de verbena
yo quiero un tiesto de yerbabuena.
