El dichoso verano partituras

Esta obra se ha vestido de la siguiente manera:

Cuadro primero.
Ya lo pueden suponer.

Cuadro segundo.

Los Ventiladores: Mallas,y encima una túnica de gasa muy fina; en la cabeza un adorno figurando las aspas de un ventilador. (En el escenario se hizo una abertura que ocupaba el espacio de las seis señoritas que desempeñan el número, y debajo colocaron seis ventiladores, y en el momento de cantar el estribillo, funcionaban y levantaban las faldas de gasa viéndose las piernas. El efecto es bonito.)

Iberia: Traje de modistilla, pero hecho con los colores nacionales; en la cabeza un lazo con la bandera española.

Frescas 1 y 2: Túnicas blancas y en la cabeza una fantasía, también blanca.

El Calor: Medio cuerpo de andaluza y medio peinado de ídem, con claveles y rosas. El otro medio de africana, y el peinado con collares, etc.

Maja: De maja.

Torero: De Pepe-Hillo.

El Guachindango: De negro, pero con levita blanca y sombrero de copa.

La Guachindanga: De negra, de fantasía.

Carnet: El inglés de siempre.

Frappé, Ventisquero y Coro de frescos: De frac, sombrero de paja, y en vez de pantalones, mallas y calzado romano.

Los Guardias: Guerrera, casco, y en vez de pantalones, mallas, ídem ídem.

El Japonés y la Japonesa: Ello mismo lo indica.

El Couplet popular: De traje de capricho.

Las Notas: Trajes de capricho blancos y en el centro escrita la nota.


Cuadro primero – ¡La gota gorda!

Telón corto, representando una cocina abohardillada. Tanto el fogón como los demás detalles estarán pintados bien en el telón ó bien en el primer rompimiento. Ventana en el techo que simula dar a un tejado. En el marco de la ventana un gato que figura estar muerto. Tres tinajas grandes en escena sobre sus pies correspondientes. Para el estreno se hicieron de cartón dejando la parte de atrás libre para que pudiese entrar la figura.

Escena primera

Al levantar el telón, aparece Frutos (característico) metido dentro de una tinaja colocada a la derecha del actor. Sólo se le ve la cabeza, algo del cuello y los brazos, completamente desnudos. Tiene un periódico en la mano izquierda y en la derecha un soplillo de cocina con el que se da aire. Dentro de la tinaja de la izquierda, la señá Claudia (característica) en igual forma que Frutos, tomando un chico de limón con paja. Dentro de la tinaja del centro, Candelas, muchacha joven guapísima, con unos ojos negros atufantes, un busto escultórico, y haciéndose aire con un abanico japonés. Por el hueco de la ventana del tejado entra un resol sostenido capaz de asfixiar a un sorbete. Se supone que son las cuatro de la tarde.

Preludio

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Nº1. Terceto cómico

Candelas:
Yo no sé lo que me pasa,

Claudia:
Yo no puedo respirar.

Frutos:
Esto no es sudar el kilo,
sino el kilo y algo más.

Candelas:
Yo me asfixio sin remedio.

Claudia:
Yo me muero de calor.

Frutos:
Yo quisiera convertirme
en aguador.

Los tres:
Aire, dame más aire;
aire, sóplame más;
aire, que yo lo sienta,
aire, por delante
y por detrás.

Candelas:
Quién pudiera estar en Rusia.

Claudia:
O hasta el Polo ir a parar.

Frutos:
Si te vas jugando al Polo,
ya verás lo que es sudar.

Candelas:
Que me traigan un sorbete.

Claudia:
Dónde habrá un ventilador.

Frutos:
Que me digan cuatro frescas
por favor.

Los tres:
Aire, dame más aire;
aire, sóplame más;
aire, que yo lo sienta,
aire, por delante
y por detrás.

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Cuadro segundo – El país de los frescos

Una gran plaza fantástica en el país de los Frescos. A derecha e izquierda del escenario, dos grandes abanicos abiertos. Las figuras del país de cada abanico son verdaderas y están representadas por artistas. El de la derecha representa un Japonés y una Japonesita; el de la izquierda, una Maja y un Torero con traje antiguo. En un lado un enorme termómetro que marcará diez bajo cero y que subirá cuando se indique. El resto á gusto del pintor.

Escena primera

Al levantarse el telón, además de las figuras indicadas en los abanicos, estarán en el foro, Ventilador 1, (tiple cómica) con traje de fantasía, y seis señoritas del coro, también vestidas de Ventiladores colocadas artísticamente.

Nº2. Tango habanera y cuplés de ventilador

Japonés:
Cuando hace calor
no hay nada mejor
que llevar este abanico.

Japonesa:
Cuando hace calor
no hay nada mejor
porque da un aire muy rico.

Japonés:
Si le falta a usted
la respiración.

Japonesa:
Pídame usted a mí
aire del Japón.

Los dos:
Si es que quieres, vida mía,
refrescarte,
no te canses, como yo,
de abanicarte.

(Bailan. Desaparece el otro abanico.)
(Hacen un paseo al compás de la música.)

Torero:
En los encajes de tu mantilla,
llevas, salero,
sin darte cuenta,
prendida el alma
de este torero.

Maja:
Y entre los pliegues
de tu torera
y airosa capa,
sin darte cuenta,
llevas la vida
de esta chulapa.

Los dos:
Abanicos, panderetas,
castañuelas, luz y sol;
no hay paisaje de abanico
más chipén que el español.

(Adelantan los Ventiladoies.)

Ventilador:
Yo soy la que en las horas calurosas del estío,
consigo que, en poniéndose a mi lado,
sientan frío,
y alguno me dirá,
provocando mi rubor:
si me pongo junto a usted
lo que tendré es calor.
Calor no puedo darle jamás
porque es un imposible,
pues trato de hacer que viva usted
lo más fresco posible,
y si lo duda usted
se pone frente a mí
seguro que al sentirme va a exclamar
al punto así:
(Funcionan los Ventiladores y se suben las ropas.)
;Ay, ay, ay, qué placer,
qué airecito el de esta mujer;
ni el mar Glacial,
ni el Escorial,
tanto fresco puede hacer!

Coro:
¡Ay, ay, ay, qué placer,
qué airecito el de esta mujer;
ni el mar Glacial,
ni el Escorial,
tanto fresco ha de hacer.

El segundo couplet en la partitura.
Al acabar el número, quedan todas las figuras en escena

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Nº3. Terceto cómico

Frutos, y después Fresca 1 y 2, con trajes simbolizando la leche merengada. Son dos tiples vestidas de capricho que representan dos vasos de leche merengada.

Fresca 1 y 2:
Aquí nos han mandado.
Sólo para ti.

Frutos:
Para mí.

Las dos:
Para ti.

Frutos:
La hinco aquí.

Las dos:
Y caso de gustarte
podrías repetir.

Frutos:
¡Ay, qué par de gachís!

Las dos:
Que tenemos un sabor
¡qué sabor!
Y tenemos un dulzor,
¡qué dulzor!
que de fijo á ti
te ha de agradar.

Frutos:
Pues, señor, es que me voy a hinchar..
La leche merengada
siempre me gustó.

Las dos:
No, que no.

Frutos:
Digo yo.

Las dos:
¡Qué gachó!

Frutos:
Por eso aunque me llamen
ustedes glotón,
dos para mí
pocas son.

Las dos:
Pues cuando quiera puedes
por nosotras empezar.

Frutos:
Ay, qué atracón
me voy a dar.

Ellas:
Y si nos tomas poco a poco
y sin temor, verás
qué fresco te quedarás.
Bien con barquillitos
o con bizcochitos,
de todas maneras
te hemos de gustar.

Frutos:
A mí en el refresco
creo yo que encaja
mucho más la paja
pa chupar.

Las dos:
Anda ya y ven
a refrescar.

Frutos:
Sí, que muy bien
me sabrá.

Las dos:
Verás qué bien
te sabrá.

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Escena octava

Ventisquero y Carnet. Después Iberia, muchacha joven, vestida de modistilla madrileña, pero la falda y la blusa ostentarán los colores nacionales españoles. En cada brazo lleva una caja grande de cartón, de las que usan las modistas para entregar, pero sin fondo, para obtener el efecto que se indica en el número de música.

Nº4. La canción de la modistilla

Iberia:
Lo más fino de la villa de Madrid,
la modista de más gracia y de más chic;
un pedazo de su alegre sol
que suspira por un español;
y aunque busco a un hombre
a quien amar
es difícil de encontrar.
De verdad, que no,
no lo encuentro yo.
¿En dónde habrá un hombre que pueda lograr
que Iberia le llegue a querer?
¿En dónde habrá un hombre que pueda alcanzar
que loca me llegue a volver?
Me buscan, me asedian, me juran amor
pintándome un gran porvenir,
y leo en sus ojos con pena y dolor
que sólo es mentir por mentir.
Lo más fino de la villa de Madrid,
la modista de más gracia y de más chic;
un pedazo de su alegre sol
que suspira por un español;
y aunque busco a un hombre
a quien amar
es difícil de encontrar.
De verdad, que no,
no lo encuentro yo.
(coloca las dos cajas a su lado, a derecha e izquierda, y se sienta en la de su izquierda.)
¿Quién me querrá
con buen fin?
(Se levanta la tapa de la caja de la derecha y aparece Maura, sacando medio cuerpo.)

Maura:
Yo soy un hombre
que te adoró,
yo soy genial;
soy orador.

Iberia:
Me dicen que éste no.
(Le da un golpe y desaparece, y por la caja de la izquierda aparece:

Romanones:
Yo soy un tío
muy liberal,
y soy un pez
electoral.

Iberia:
En eso no andas mal.
(Le da otro golpe y desaparece. Vuelve á sentarse.)
A todo el que loca mi amor entregué,
mi fama y mi gloria eclipsó;
y en guerras y andanzas que nunca soñé,
sin tino me comprometió.
Tan solo ambiciosos y sin corazón,
tan solo llegaron a mí;
por eso es difícil mi resurrección,
por eso me veo yo así.
¿Quién me querrá
con buen fin?
(Se vuelve á levantar la tapa de la derecha y aparece:)

Dato:
Yo valgo menos
que el anterior,
y soy un buen
conservador.

Iberia:
Tú eres un buen… señor.
(Desaparece. Se levanta la tapa de la izquierda y aparece:)

Melquiades Álvarez:
(Poniéndose un gorro frigio.)
Antes con esto
no te gusté,
dime si así (se pone una corona.)
te agradaré.

Iberia:
Yo a ti ya te calé.

Recitado dentro de la orquesta:
Todos con los mismos yerros
llenándome de pesares,
y todos los mismos perros
con diferentes collares.
(Coge las cajas y hace mutis al compás de la música.)

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Nº5. Dúo

(Durante el dúo, el termómetro irá subiendo poco a poco, según se indica en el cantable) 

Frappé:
Ven, morenaza,
y acércate aquí;
que te contemple
cerca de mí,
que estoy enamorado
con loca pasión,
y son esos ojos
mi perdición.

Candelas:
Ay, Presidente,
mostraros formal,
que sube ese chisme
(Por el termómetro.)
de un modo brutal.
Ya los cuarenta
parece subir,
y que nos vamos
a derretir.

Frappé:
Deja que suba
y apriete el calor,
deja que suba
más que un ascensor;
porque a tu lado
no temo morir,
pero sin verte
no quiero vivir.

Candelas:
Dejadme, dejadme, por Dios,
que apunta a los cuarenta y dos.

Frappé:
Por última vez te suplico,
que dejes los grados
y hablemos de amor.

Candelas:
Al cabo tendré que ceder.

Frappé:
Si cedes, feliz voy a ser.

Candelas:
Pues ven.

Frappé:
Pues ven á mis brazos
que amantes esperan
ansiosos gustar el placer.

Candelas:
Qué dulce abrazo
y qué bienestar,
siempre a tu lado
quisiera estar.
¡Ahl bésame,
y entre tus brazos,
estréchame.

Frappé:
Pues nunca ya, mi vida,
me separaré,
y entre mis brazos,
te estrecharé.

(Al acabar este número, el termómetro habrá subido todo lo que le permite su armadura.)

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Escena XI

Se abre el telón del foro y aparece formando un cuadro plástico la alegoría del calor, en la forma siguiente: Sobre un lecho de flores, una mujer hermosísima (tiple), vestida como se indica al principio. Por dosel, un sol brillantísimo; a los lados plantas y árboles de las regiones tropicales, y colocadas a su alrededor, unas negras cubanas, unas aldeanas mejicanas y unas hebreas.

Nº6. El calor

Todos:
Calor es vida,
puesto que sin él,
no existe el amor.
Calor es fuego
y es esplendidez,
y es luz y color.
(Se adelantan las bailarinas. Danza africana.)

Coro:
Sigue los compases,
juguetona y viva,
que tu cuerpo trence
la danza lasciva,
que tus pies apenas
toquen en el suelo,
y al danzar, el aire
juegue con tu hermoso pelo.
(Se adelantan los negros.)

Negro:
¿Qué quieres, negrita,
que baile ahora
tu guachindango?

Negra:
¡Fandango!

Negro:
Fandango me cansa mucho,
pide otra cosa
a tu guachindango.

Negra:
¡Un tango!

Negro:
El tango me sabe mal;
mejor es un cake wal.
Pues anda ya,
mi cimarrón;
vamos al cake wal
sin dilación. (Bailan.)

Calor:
Paso a mi que voy dejando
un reguero de calor.
Paso a mí que soy la diosa
de la vida y el amor.

Ventisquero, Carnet, Ventolina, Candelas y guardia:
¡Ay, qué horror;
ya está encima
el calor!

Calor:
No me explico
por qué es ese temor
El que quiera ser algo en el mundo
que se venga a mi lado y verá.

Todos:
Cualquiera realiza
la aproximación,
estando seguro
de una insolación.

Calor:
Cómo siente, si a mí se aproxima,
el calor que mi cuerpo le da.

Todos:
Cualquiera realiza
la aproximación
con esta señora
que es un chicharrón.

Calor:
Mi cuerpo que es brasa
y que deja además cuando pasa
ramalazos de luz y alegría,
como el sol cuando quema inclemente
los vergeles de la Andalucía.
Mis labios como amapolas;
mis besos que son de fuego;
mis ojos que el que los mira,
que el que los mira se queda ciego.

Todos:
Sus labios como amapolas;
sus besos que son de fuego;
sus ojos que el que los mira,
que el que los mira se queda ciego.
(Concluye bailando todos.)

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Cuadro tercero – Aire musical

Telón corto blanco. En el centro del mismo una línea de pentagrama con los siguientes compases musicales.

El tamaño de las notas será suficientemente grande para que una persona pueda sacar por ellas la cabeza, y al entrar volverá a quedar cerrado.

Nº7. Couplet de Rita

Couplet:
A Rita Mondragón
le gusta mucho el piano,
y va a darla lección
un tal Emerenciano;
y dicen que además
de darle las lecciones
a Rita, Emerenciano
pide relaciones.
Do re mi.
Si usted me llega a amar.
Do re mi.
Qué modo de tocar
repertorio de
Sarasate o de Chopén,
que tocando a cuatro manos
nos resultará muy bien.
(Asoman la cabeza las Notas. Señoritas del coro y dicen:)

Las notas:
Do re mi.
Valiente profesor.
Do re mi.
Vaya un conquistador.
Esto acaba de seguro para mí
en que Rita solfeando va a decirle
sí, sí.

Couplet:
Ayer vi al profesor
muy triste y compungido,
y estaba el buen señor
lamido y relamido.
¿Y Rita, qué tal va?
Y contestó meloso:
Ya toca la muchacha
como un virtuoso.
Qué modo de pulsar.
Do re mi.
Qué modo de apianar.
Con la mano izquierda
resulta superior,
y moviendo la derecha
lo hace como un profesor.
(Asoman la cabeza los Caballeros del coro de negros y dicen:)

Coro de negros:
Do re mi.
Qué modo de enseñar.
Do re mi.
Buen trucha debe estar.
Como el padre se de cuenta del horror,
una solfa les atiza, tiza,
muy superior.

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Mutación

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Cuadro cuarto – La jura

La escena representa un enorme botijo que ocupa todo el foro y llega casi a las bambalinas. Los rompimientos pueden ser los mismos del cuadro segundo. Al compás de la marcha van saliendo por diferentes cajas: primero, dos mujeres vestidas de aguadoras, pero con algo en su traje que recuerde los maceros del Congreso. Se colocarán a derecha e izquierda del botijo. Después los frescos, que se colocarán, mitad a un lado y mitad a otro. Después las frescas, que harán lo mismo. Luego las notas musicales; después las demás figuras que intervienen en la obra, y por último, Frappé y Ventisquero, y entre ambos, Frutos, seguido de Candelas, Claudia, Guardia primero y Guardia segundo. Una vez en el centro del botijo llega la Apoteosis, que será la siguiente: a la derecha, sirviéndola de pedestal una jarra La brisa, una corista vestida de mallot y con una túnica; a la izquierda ídem, ídem. El céfiro, otra mujer caprichosamente desnuda, etcétera, etc.; en el centro, en alto, El rocío, otra figura de mujer; debajo de ella un botijo pequeño dando frente al público, sobre el que se montará Frutos.

Nº8. Apoteosis – marcha

Todos:
Aire.
Aire, más aire,
etc, etc.

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