Nº1. Fado
Carlota:
Recuerdo que en tu quimera
decias: ¡Cuánto te adoro!
¡Mi rapacina hechicera
de trenzas hechas en oro!
¡Menina de ojos de cielo!
Ven a calmar mi pasión, ven,
y serás mi consuelo
ven musa de mi canción,
por compasión.
¡Fado, fado,
favoréceme con tu cantar!
Y en mis labios, vida,
¡bésame hasta transtornar!
¡Fado, fado,
favoréceme con tu sentir,
que he de amarte hasta morir!
Al ver surgir entre flores
tu imagen en la ventana
yo pienso que se está abriendo
una rosita temprana.
Y al contemplar tu hermosura,
lo mismo que un trovador,
yo con mi fado te expreso
que no hay locura mayor
como este amor.
¡Fado, fado,
favoréceme con tu cantar!
Y en mis labios, vida,
¡bésame hasta transtornar!
¡Fado, fado,
favoréceme con tu sentir,
que he de amarte hasta morir!
Nº2. Yo quiero a un hombre marchoso – one step
Carlota:
Yo quiero a un hombre marchoso,
muy gracioso, muy rumboso…
Que camele a esta persona
tan gachona, tan guasona,
y que sea muy zalamero,
ladronazo y postinero
Para con el amorosa
muy melosa y orgullosa,
ir en simón o en manuela
y que diga la clientela:
¡Vaya un chulo replantao!
¡Se bebe hasta el sublimao!
Y que muerto por mis pedacitos
del bracero se agarre él a mí
porque entonces
nerviosa y celosa
en un pronto le diga
y así, así, así.
Todos:
Así.
Carlota:
Macatruqui,
kurroqui chatruqui
ven al tupi*
queriéndome tú,
a tomar una taza de moki*
con gotas de rum.
*Tupi: Alusión directa al Café Tupinamba
*Moki con rum: Adaptación libre y cantada del café Moka con un chorro de ron, el combinado de moda entre la bohemia y los trasnochadores de 1919.
