La perfecta casada

La perfecta casada (1920)

Género: Revista en un acto
Texto: Aurelio Varela y Francisco de Torres.
Música: Francisco Alonso.
Estreno: 11 de febrero de 1920, en el Teatro Martín de Madrid.
Intérpretes del estreno: Srta. López (Claudina, una doncellita – tiple), Sra. Colina (la mamá), Faustino Bretaño (Vinagreta, Abelar, Traje de corto), Sr. Heredia (Violeta, Ensalada, Traje de corto), Sr. Videgain (Cadeneta, Libro de cocina, Cocido madrileño), Carlota Paisano (Huevos a la cubana, Manicura, Talaverana), Carlota Sanford (Raviolis, Pote gallego, Talaverana), Señora Águila (Fruta del Cairo, Talaverana), Casta Labrador (Cocido madrileño, Talaverana), Señora Colina y Señorita Opellón (Ensalada, Talaverana), Señor Estellés (Huevos a la cubana, Portugués), Señor Cabrera (Paella valenciana), Señor Lafuente (Frutas del Cairo), Señor Castejón (Marmitón 1, Portugués), Señor Martí (Marmitón 2, Portugués), Señor Loigorri (Marmitón 3), Señor Lozano (Marmitón 4), Señor Paisano (Marmitón 5), Señor Sola (Marmitón 6, Portugués), Niño García (Marmitón 7), Señorita Paisano (Manicura 1, Enagua almidoná, Talaverana), Señorita Beliver (Manicura 2, Medias y ligas), Gloria Villa (Manicura 3, Medias y ligas), Señorita López (Manicura 4, Talaverana), Señorita Díaz (Manicura 5, Medias y ligas), Señorita Díaz (Medias y ligas), Señorita Aceves (Traje de corto). Manolo Tovar: caricaturas del telón anunciador. Álvaro Retana: figurines de Vinagreta, Violeta y Cadeneta. Lorenzo Aguirre: figurines de las talaveranas. Escenógrafo: Tomás Gayo y Guijó. Fernando Maestre: Sastrería.

Sinopsis: Claudina es una joven madrileña que no consigue encontrar marido. Su último novio, un opositor del catastro, la recomienda con sorna que acuda a una nueva academia llamada «La perfecta casada», institución libre de enseñanza para la mujer dirigida por los tres acreditados pedagogos Vinagreta (genio de la culinaria), Violeta (genio del tocado) y Cadeneta (genio de la vainica).
Claudina asistirá a los tres cursos a lo largo de la revista, el espectador puede viajar con ella a través de la España divertida de los años veinte.

El maestro escribió sobre la obra en febrero de 1920: «Al conocer el asunto de «La perfecta casada» vi que había campo para hacer una revista de lucimiento, y empecé a trabajar en ella con verdadero cariño.
He procurado ajustarme en un todo al ambiente de la obra y servir las exigencias de ella, cuidando que las melodías no pierdan el carácter popular que cada número requiere. No puedo negar que no estoy descontento de mi labor; pero como esto no basta, espero que el público dé su fallo, y si a éste le parece bien, entonces quedaré del todo satisfecho.
Esto en cuanto a mi labor; que respecto a la de mis colaboradores estoy satisfechísimo. Creo que «La perfecta casada» es un modelo de revistas. Aurelio Varela y Paco Torres tienen una ligereza y una gracia verdaderamente únicas, que les hace acertar siempre en este género frívolo y alegre. Añadamos a esto que saben qué hacer con los cantables de un modo admirable, y queda explicado el por qué de que la colaboración con ellos sea gratísima.»

El éxito fue grande en el Martín, repitiéndose todos los números. La obra se convierte en centenaria, con un total de 119 representaciones la temporada de 1919-20, 92 funciones en la campaña de 1920-21 en Martín y 67 funciones en el Novedades en la temporada de 1921-22 y 34 funciones en la campaña de 1922 de nuevo en el Martín. Muchos pensaron que con esta obra se apuntalaba la modernización del género y la consolidación de la revista genuina y permaneció en el repertorio durante años.