La fiebre verde

La fiebre verde (1923)

Género: Ilustraciones musicales
Texto: Antonio L. Buenretiro
Música: Francisco Alonso
Estreno: 20 de enero de 1923, en el Teatro Cervantes de Madrid
Intérpretes del estreno:
Srta. Pérez de Vargas (Rafaela), Srta. Aliniñana (Cristina), Srta. Mesa (Milagros), Srta. Sánchez Ariño (Severiana), Sr. Espantaleón (Don Ramón), Sr. Bardén (Fermín), Sr. García Rodrigo (Don Simón), Sr. Riquelme (Juanito), Sr. García Romero (un cantante). Escenografía: Rafael Penagos.

Sinopsis: En este momento de la historia de España el juego está prohibido, pero aún así se tolera, a ello se refiere el título de la obra.
El pretendiente de la sobrina de don José, Fermín, de 35 años, sigue comportándose como un niñato y su vida transcurre entre círculos, casinos, timbas y cabarets. José y su amigo Ramón urden un plan para que se olvide de Rafaela, para ello le prestan dinero para que lo pierda jugando.

Fermín finalmente se sincera con Rafaela y cuenta como, tras la muerte de sus padres, se gasto toda su fortuna en el juego y consigue que ella se compadezca de él y ella promete ayudarlo.
Ramón, que también ve sincero el arrepentimiento, acompaña a Fermín por última vez al casino para que salde todas sus deudas. Es para este tercer acto para el que el maestro Alonso escribió dos ilustraciones musicales, un tango y un foxtrot. Para ello, se abre telón con una jazz band en el escenario, que imita a un cabaret.

La obra fue un éxito y se dieron 37 representaciones. El crítico Drito apuntó: «El tercer acto tiene unos números musicales, fruto de la inspiración acertada del maestro Alonso y el barítono Garcia Romero los cantó muy bien. Este acto recuerda algo «La borrachera del tango», por lo menos en su propósito. El autor fue llamado a escena repetidas veces, oyendo nutridos y justísimos aplausos.



Antes de abrirse la escena se oyen a telón corrido los compases de un baile y rumor de voces y algazara. Al levantarse el telón aparecen bailando una o dos parejas, y los personajes, en la forma descrita anteriormente para el conjunto, y en particular para la escena primera, que tiene lugar al cesar la música y baile.

Nº1. Fuera penas – Tango

Cantante:
Ay, gauchito, no estés triste
porque de ti huyó la suerte;
ni llores ni te acobardes,
y a luchar como hombre fuerte.
Por más que el pesar te hiera,
tú con arrogancia campa
recorriendo la pradera
y siendo el rey de la Pampa.
Aunque la vida cruel te hirió
y sus favores te negó,
has de luchar para vivir
y no llorar, sino reír.
No te entristezcas, por favor,
que el ser cobarde es lo peor;
has de cantar para probar
lo que el valor puede lograr.
Fuera penas,
fuera penas.
Monta, gaucho, en tu caballo
y no mires nunca atrás,
pon tu mirada en el cielo
que un hombre no ha de llorar jamás.

Todos:
Fuera penas, fuera penas.
A olvidar las horas malas
y a esperar con fe las buenas.

Cantante:
La mujer que te ha engañado
se merece tu desprecio,
no vivas acongojado
que el que no olvida es un necio.
Nunca fueron las mujeres
dignas de sufrir por ellas,
entrégate a los placeres
que hay más mujeres que estrellas.

Nº2. Foxtrot Bailable

(Procúrese que el baile se repita, y antes de que termine la repetición se oyen en la sala de juego dos disparos consecutivos. Cesa la música y baile, huyendo atropelladamente todos los concurrentes para la puerta de la calle: primero, los de la sala de juego, y al ver a éstos, los de la sala de baile, músicos inclusive, menos los porteros, que se dirigen a la sala de juego, y Don Ramón y Anita, que hacen lo propio, sin peder entrar por imposibilitárselo los que de dicha sala huyen asustados.)