El suplicio de Tántalo (1911)

Género: Disparate cómico-lírico-fantástico en un acto, dividido en tres cuadros.
Texto: José Quilis Pastor.
Música: Esteban Anglada y Francisco Alonso.
Estreno: 21 de junio de 1911, en el Teatro de La Latina, e Madrid.
Intérpretes del estreno: María Lacalle (Zoraida), Srta. Rodríguez (Zulima, una turca, una francesa), Srta. Olavarrieta (Sobeyha, una rubia), Srta. García (una castaña, una francesilla), Sra. Pajares (Romualda), Sra. Fernández (una morena), Arturo Espada (Torcuato Pérez), Sr. Codorniú (Sultán) Sr. Aranguren (Madaho, maestro), Sr. Cea (oficial), Sr. Palmeiro (eunuco), Sr. Pastor (un turco), Sr. de Pastors (director, una gallina), Sr. Heredia (Felipín), Sr. González (un pollo), Sr. Guerra (otro pollo). Dirección de escena: Arturo Espada. Escenógrafo: Carrión.
Sinopsis: Torcuato es un madrileño que escapa de su vida conyugal hacia Constantinopla, que es donde se desarrolla el primer cuadro. Allí se enamora de Zoraida, una hermosa mujer del harén del Sultán. Al ser descubierto en el harén, Modaho, una genia, le impone como castigo quedarse inmóvil y callado en cuanto se cruce con una fémina. El encantamiento durará hasta que reciba el primer beso de amor.
El segundo cuadro Torcuato está en París y trabaja en un teatro de varietés. El pobre sigue esperando ese beso que levantará el encantamiento. Una castaña, viéndole tan tímido, entra en deseos de coquetear con él pero finalmente le desprecia al parecerle una estatua y un turco quiere matarlo hasta que entra la mujer y a nuestro protagonista se le cae el florín. Y así, en el tercer cuadro, Torcuato llega a Madrid, donde le contrata el dueño de un taller de ropa de mujer donde siempre hay alguna en paños menores. Finalmente aparece su propia mujer, Romualda, de quien había escapado, acompañada de Felipín. Al ver cómo su mujer besa al hortera diciéndole que será su primer beso de amor el marido se desencanta y se siente libre por fin de su señora.
El título hace referencia a Tántalo, a quien Zeus castigó a no poder beber ni comer.
El suplicio del Tántalo fue un éxito para autores, intérpretes y empresa, y especialmente para el primer actor y director de escena: Arturo Espada, acompañado de María Lacalle.
Alonso se había trasladado a Madrid en marzo de este año, sólo pasaron tres meses antes de este estreno.

