Las niñas de mis ojos (1927)

Género: Pasatiempo cómico-lírico en un acto.
Texto: Manuel Fernández Palomero.
Cantables: Manuel F. Conde
Música: Francisco Alonso.
Estreno: 10 de febrero de 1927, en el Teatro Martín, de Madrid.
Intérpretes del estreno: Sara Fenor (Coralina), Luis Bori (Tolomeo), Luis Heredia (Celedonio), Lino Rodríguez (Doctor Buenavista), Victoria Pinedo, Luisita Wieden, Srta. Peris, Sra. Corro, Sr. Loben, Sr. Alba. Dirección y vestuario: Paco Torres
Sinopsis: No hay trama ni argumento, es pura diversión. El Dr. Buenavista ha inventado unos gemelos portentosos que dejan ver a través de la ropa. Al Edén de Afrodita, Gabinete Clínico-Eléctrico del médico, acude Coralina, una señorita que quiere casarse con su primo, Celedonio, un idiota que tras mirarla por los gemelos, se le despierta el deseo. Este es el arranque de varias situaciones hilarantes y bailes con coristas casi desnudas. Hay decorados ultramodernos, como el fantástico salón modernista del gabinete, con bombillas de colores, ruedas de máquinas, un aparato para dar corriente a cualquier parte del cuerpo, vitrinas de cristal con aparatos eléctricos y material de cirugía. Desfilan por el escenario niñas-radio, hombres-altavoces, deshollinadoras (que visten trajes negros excéntricos y por sombrero llevan una chimeneíta echando humo), y chicas francesas bailando el shimmy ataviadas con indumentaria de tarjeta postal parisina. Son las chicas de la casa de Madame Chupetín, las señoritas anunciadoras que van a repartir las tarjetas picantes que dicen así:
Si te da vergüenza mirarme en la calle
llévame escondida y al irte a acostar,
mírame a los ojos, bésame en la boca
y verás los goces que te hago soñar.
Nunca me desprecies si es que eres casado
pues a tu señora bien puede agradar
ver que por mi causa esa noche cuenta
con algo muy bueno que le va a gustar
Las niñas de mis ojos es una obra picaresca, adecuada a los gustos de los incondicionales de Martín que elogiaron la música y destacaron con sus aplausos un chotis, el llamado «fox de las radioescuchas», el muy aplaudido número de los deshollinadores y un terceto cómico.
La obra llegó a las 112 representaciones.

