La hora tonta (1922)

Género: Fantasía cómico-lírica en un acto.
Texto: Ramón Mendizábal y Francisco García Loygorri.
Música: Francisco Alonso.
Estreno: 6 de diciembre de 1922 en el Teatro Martín de Madrid.
Intérpretes del estreno: Carlota Paisano (Fe Hita), Labrador (Perpetua), Barandiarán (Severina), Colina (Doña Virtudes), Nieva (Pura), M. López (Rita), I. Montero (Salud), L. Blasco (La muñeca), Marrassi (Inocencia), Mendizabal (Carcelera 1), Morcillo (Carcelera 2), Salvador Videgaín (Tramilla), Sr. Heredia (Don Primo Salido), Lino Rodríguez (Abelardo Estrellita), J. Martínez (El señor Paco). Dirección: Luis Bori. Decorados: Martínez Garí.
Sinopsis: Al levantarse el telón, aparece la «Gaceta oficial», que dice:
Señor:
Visto el creciente progreso en las estadísticas judiciales de los llamados DELITOS DE AMOR…
Siendo consecuencia de estos delitos la facilidad con que las mujeres tienen lo que se suele llamar UNA HORA TONTA…
Observando que las VIUDAS se pasan de la hora tonta fácilmente…
Aumentando las faltas cometidas por las CASADAS…
Visto también cómo aumenta en las SOLTERAS el número de faltas…
El Gobierno ha acordado dictar el siguiente REAL DECRETO:
Se crea una corrección para castigar los delitos de amor, bajo la advocación de las once mil y pico de vírgenes.
Dado en Palacio, etc., etc.
El presidente, Tristán de Espliego.
Todas las mujeres tienen en su vida una hora, «La hora tonta», en la que Cupido las hace esclavas de sus infantiles caprichos de niño ciego.
Solteras, casadas y viudas, en esa hora fatal delinquen, y descubiertas por una policía fantástica, son detenidas y llevadas a un correccional, escenario de la obra, en el que una trama, mezcla de vodevil y revista, en la que intervienen los tipos inevitables en esta clase de farsas, da ocasión a escenas equívocas, a situaciones escabrosas, a chistes de todos los colores, pero predominando la escala del verde, y reiteradas exhibiciones de mujeres caprichosamente vestidas para el mejor lucimiento del encanto de la línea.
Como se ve, la fantasía de los señores Loygorri y Mendizabal era muy del gusto del público del Martín.
El maestro Alonso dirigió la obra en el estreno y se repitieron casi todos los números. El canto de las libertarias se hizo tan famoso como La banderita. La obra se representó en 115 ocasiones.

