Ladronas de amor

Ladronas de amor (1941)

Género: Zarzuela futurista en dos actos.
Texto: José Muñoz Román y Francisco Lozano.
Música: Francisco Alonso.
Estreno: 22 de marzo de 1941, en el Teatro Martín, de Madrid.
Intérpretes del estreno: Maruja Tomás (Cleo, Profesora), Isabelita Nájera (Parroquiana, Marciala), Elsie Bayron (Venusiana), Antonio Medio (Moro), Luis Heredia (Antolino), José Álvarez Lepe (Atilano). Coreografía: Monra. Decorados: Asensi y Morales, García y Ros y Casares, López y Asensi (hijo). Vestuario: Humberto Cornejo sobre figurines de Cecys.

Sinopsis: La acción del primer acto se sitúa en el planeta Tierra en el año mil ochocientos noventa y tantos (sic) y la del segundo en el planeta Venus, en el siglo XXIV.
Antolino (un niño bien) y Engracia (una cómica del Teatro Felipe) son pareja y, aunque no están casados, tienen un hijo de seis meses, Atilanín. Melasio es el padre de Engracia que no está de acuerdo con la relación. Por azar, los tres toman un producto llamado Marmotina que les hace entrar en un sueño profundo y despertar siglos después, cuando Venus ha invadido la tierra, de donde se han llevado a todos los hombres.
En la tierra despiertan padre e hijo, y también Atilanín, que se bebió la poción cuando Negrín le llamo a la guerra civil años después.
Mientras tanto, en Venus se tienen que rifar a los pocos hombres que quedan y comprar sus besos en el mercado negro.

Obra desenfadada, no exenta de picardía, tenía todos los ingredientes del éxito. Un libro gracioso y efectivo; una música alegre, imaginativa y variada; una presentación deslumbrante y la presencia de un amplio plantel de primeras figuras.

Se repitieron casi todos los números y destacaron una mazurca-tanguillo, un chotis, un foxtrot, una rumba de ambiente caribeño que lleva el curioso título de «El achicharren» y una marcha mora, que llamó mucho la atención y se repitió tres veces.

La obra se hizo centenaria y en Madrid alcanzó las 240 funciones. La obra también se estrenó en el Tívoli de Barcelona.