Farruca (Nº3)
Gitana:
En la cueva er Sacro Monte
la farruca bailo yo.
¡Calorrí! ¡Calorró!
que der baile es lo mejó.
Y si está churri er gitano
se le alegra la jeró.
Gitanillas:
¡Calorró! ¡Calorrí!
Tú no tienes garlochí.
Gitana:
¡Calorrí! ¡Calorró!
que te esquilen cara al só.
Er gitano que me quiera
tié que ser churripandi
y me tiene, por su mare,
que jurá ser to pa mí.
Gitanillas:
Y si le hase una traisión,
er muy charrán, a su gachí.
Gitana:
Malos mengues le trajelen
por mi menar mal bachí.
Gitanillas:
Que el gitano que la quiera
no la tiene que mentir,
pa que le chamurre así.
¡Calorró! ¡Calorrí!
Gitana:
¡Ay! Gitano moreno,
tu cariño es una muerte para mí,
que tus clisos jitaba tabanos
le dan vene vene veno
a esta gachibiribita
que está por ti.
Gitanillas:
¡Ay! Gitano moreno
tu cariño es una muerte para mí.
Gitana:
que tus clisos jitaba tabanos
le dan vene vene veno
a esta gachibiribita
que está por ti.
El abanico pa los toros (Nº6)
Torero:
Abanicos pa los toros
que te dan sombra en la cara
y que son, con sus colores,
la alegría de la plaza.
Cuando salgo yo a la arena
y me miran las gachís
se lo acercan a los labios
y dicen así:
Torero, es el hombre que quiero,
torero, de fama y cartel,
que llegue con la mano al pelo
y sea un jabato en el redondel
y que se lo rifen las hembras
y yo me lo lleve después.
Torero es el hobre que quiero
y, por pinturero, me muero por él.
Todos:
Torero es el hombre que quiero…
Torero:
Y cuando le brinde un marrajo
la vida me juego a placer.
Todos:
Torero es el hobre que quiero
y, por pinturero, me muero por él.
Schotis Aquí hay tomate (Nº8)
Ubaldo:
¡Ay! qué perra vía,
siempre trabajando
aquí todo el día
al pie del tranvía,
cambiando y cambiando
y sin un real.
Tomasa:
¡Ay! qué perra vía,
no vendo un globito
y me desgañito
desde Atocha al Prao,
por lo que mi tripa
es otro globo desinflao.
Ubaldo:
Siempre frente al Banco
y pasando apuros
y no ver un duro
ni pintao.
Tomasa:
¿Qué hago yo por Madrid
si no vendo un tanto así?
Ubaldo:
La gilí.
Tomasa:
Lo que se pué vender
son las ganas de comer.
Ubaldo:
Esto está perdío,
esto está muy malo,
y en la prensa viene
que hacen falta palos
Pa que to se arregle.
Tomasa:
¡Tien razón!
Ubaldo:
¿Qué dice usted a esto,
qué dice La voz?
Tomasa:
Pues que aquí hay tomate,
un tomate atroz….
Aquí hay tomate,
lo estamos viendo
y los garbanzos
van subiendo.
Aquí no hay nada,
sólo hay discursos,
y toos estamos
sin recursos.
Ubaldo:
Aquí hay tomate,
dice El Heraldo
y me parece
que está acertao.
Tomasa:
Y usted qué dice,
señor Oñate.
Ubaldo:
Que aquí hay tomate
ya lo he notao.
Neptuno:
Aquí hay tomate,
señá Cibeles,
lo estoy leyendo
en los papeles.
Cibeles:
¿Que aquí hay tomate?:
pero a montones,
lo saben hasta
los leones.
Seminarista:
Que aquí hay tomate
dice El debate.
Guardia:
También lo pone
La Libertad.
Todos:
Aquí hay tomate
too el mundo dice
y si lo dicen
será verdad.
Aquí hay tomate
lo estamos viendo,
y los garbanzos
van subiendo.
Aquí no hay nada,
sólo hay discursos,
y toos estamos
sin recursos.
Tomasa:
Yo voy pa Ventas.
Ubaldo:
Yo pa Bilbao.
Pues vamos juntos
pa el mismo lao.
Todos:
Aquí hay tomate,
señor Oñate.
Ubaldo:
Arrea, ninchi,
que ya has cargao.