Mi costilla es un hueso

Mi costilla es un hueso (1932)
Joaquín Vela y Enrique Sierra

Chotis de Nicéfaro
Intérpretes: Miguel Ligero y Amparo Miguel Ángel 

Alejo:
Fue en la piscina del Manzanares
donde una tarde me la encontré,
estaba fresca como una dalia
y yo, al mirarla, la enajené.
Me entusiasmaron en la piscina
tus filigranas de natación,
y yo, al decirte: «¡sirena mía!»,
me contestaste: «¡qué boquerón!».

Nicéforo:
¡Qué mejillón!
¡Qué calamar!
¡Qué tiburón!

Susana:
Aquella tarde de la piscina
me subyugaste ná más llegar,
y me recuerdo que por mirarte
estuve a punto de naufragar.
Mientras nadaba de costadillo
tú mis encantos pudiste ver,
mis morbideces te entusiasmaron
y vas por ellas a fenecer.

Nicéforo:
A Nicéforo Mejía
no hay quien se la pueda dar,
y me escama entre casados
ese modo de achuchar.

Alejo:
¡Nicéforo! ¡Nicéforo!
¿Qué es lo que te habías pensao?
¡Nicéforo! ¡Nicéforo!
¿Qué no estábamos casaos?

Susana:
Si usted me ve,
como él me vio,
sin más tualé
que mi mallot,
se casa por teléfono.

Alejo:
¡Nicéforo! ¡Nicéforo!

Susana y Alejo:
¿Qué es lo que te habías pensao?
¡Aún no estamos divorciaos!

Susana: 
Si usted me ve,
como él me vio, etc., etc.

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