El sultán de la Persia

El sultán de la Persia (1914)

Género: Sainete madrileño en un acto.
Texto: José Pérez López.
Música: Francisco Alonso y Vicente Quirós.
Estreno: 24 de julio de 1914, en el Teatro Barbieri.
Intérpretes del estreno: Josefina Bonora (Milagritos – tiple), Emilia Gómez (Isabel), Ángela Morais (Amparo), Teresa Saavedra (La suspiritos), Dolores González (La señá Romana), Teresa Manzano (Una torera), Consuelo Luis (La miss Leona), José Morcillo (El señor Ventura), Antonio González (Peterete), Manuel Garí (Juan Pedro), Evaristo Vedia (Fermín, Un Titta Ruffo – tenor), Manuel Carro (El cabo Velilla, Un ordenanza – tenor cómico), Antonio Castañé (Prudencio), Antonio Guerra (El incandescente), Salvador Cadenas (Un camarero), Angel Paz (Un lacayo), Pepito Morcillo (Un niño) .

Argumento: Milagritos trabaja en una taberna de Carabanchel y es pretendida por muchos hombres del barrio, entre ellos Peterete, que tiene de madre a la señora Romana, vendedora de lotería y alcohólica. El señor Ventura, por otra parte, quiere casarla con su sobrino Prudencio, que vende seguros de vida.
De niños Peterete, Milagritos y Fermín, apodado el sultán de la Persia por todas las amantes que tiene, eran amigos. Fermín sigue pretendiendo a su hermana Isabel, aunque en su ausencia ésta se ha casado con Juan Pedro.
Otra de las líneas de acción es el hecho de que Isabel encuentra una foto de un niño muy parecido a él en su cartera.

Ventura y Milagritos van a la puerta del Credit Lyonnais en la calle de Alcalá para intentar enterarse de quién es el niño de la foto de Juan Pedro cuando aparece Peterete, vestido de pollo bien (con el dinero prestado de un décimo de lotería premiado). Se enteran por un ordenanza que se trata del hijo de Amparo.

En el tercer cuadro volvemos al ventorro y a Carabanchel, donde se celebra la becerrada de los barberos en la Plaza de Vistalegre. Aparece Amparo, una modista de la calle del Nuncio, le explica a Isabel que su marido no es el padre, pero que se hizo cargo del niño por bondad, ya que ella se quedó embarazada estando trabajando en casa de los padres de Juan Pedro, que la echaron inmediatamente de la casa.
El padre granuja resulta ser El sultán de la Persia, pero Isabel y Juan Pedro deciden quedarse con él. La obra termina con el compromiso de boda de Prudencio y Milagritos.

El Teatro Barbieri, situado en Lavapiés, concretamente en la calle de la Primavera nº 7, fue un ejemplo sobresaliente de la arquitectura de hierro y cristal en la capital. Su cubierta superior de paneles deslizantes se abría por completo en menos de cinco minutos para refrescar la sala durante las noches de verano. Tenía capacidad para 1.200 espectadores.

Tras el estreno en el Barbieri, la obra se lleva al Nuevo de Barcelona y, al menos hasta 1919, se representa de forma esporádica.