La Linda tapada (1924)

Género: Zarzuela en dos actos.
Texto: José Tellaeche.
Música: Francisco Alonso.
Estreno: 19 de abril de 1924, en el Teatro Cómico de Madrid.
Intérpretes del estreno: Emilia Iglesias (Laura Marialba – tiple), Victoria Argota (Mencía – actriz), Rafaela García de Haro (Inés de Cantarilla – tiple), Laura Blasco (Teodora – tiple), Matilde López (Isabel – tiple), José Luis Lloret (Don Íñigo), Joaquín Roa (Jerónimo), Ramón Abolafia (El corregidor), Mariano Ozores (Alguacil Triguillos), Carlos Rufart (Ambrosio – tenor cómico), Faustino Bretaño (Andrés – actor) y Pepe Marín (un gitano – barítono). Escenografía: José Olalla. Atrezzo: Vázquez Hermanos. Dirección de escena: Mariano Ozores. Compañía de Rafaela Haro. Sastrería Casa Haro Hermanas. Maestros directores: Manuel Faixá y Fernando J. Obradors
Orquestación: Flautín, flauta, oboe, 2 clarinetes, fagot, 2 trompas, 2 trompetas, 3 trombones, timbal, percusión, arpa, rondalla y cuerda.
Sinopsis: Una dama portuguesa, enamorada de un capitán de los Tercios de Flandes, le sigue hasta un mesón de Salamanca, donde se presenta oculta tras un velo. En la fonda consigue despertar el interés del militar y, con el concurso de un matrimonio de pícaros (Inés y Jerónimo), ha de sortear el acoso del Corregidor, al que ayudan su alguacil (Triguillos) y el mesonero. La linda tapada conseguirá obtener el amor del capitán y se irán juntos a Flandes.
Situado en la Salamanca de principios del siglo XVII, entre estudiantes y pícaros, el entretenido libreto de La linda tapada, desarrolla una clásica historia sentimental de enredo, frecuente en nuestro teatro clásico. Pero fue la música de Francisco Alonso la verdadera responsable del éxito de esta zarzuela, que contiene momentos de gran inspiración.
El compositor granadino recurrió a formas de la época (jácara, pavana…) para ambientar la obra, dando muestra de su capacidad creadora y de la frescura y gracia de su inspiración.
Entre los doce números musicales de La linda tapada llamaron especialmente la atención el «Pasacalle y jota de estudiantes» y, sobre todo, «la Canción del gitano», en la primera escena del segundo acto, llena de apasionada nostalgia y que el propio compositor consideraba lo mejor de la obra.
La obra tuvo un éxito apoteósico. En el estreno se repitieron todos los números, algunos tres veces, y se dieron 62 representaciones sólo en el año 1924. Al año siguiente La linda tapada se repuso en el Teatro Apolo en noviembre del 24, con un elenco en el que destacaban Eugenia Galindo, Galleguito y Castro.

