Nº1. Sim Thom el detective
Sim Thom:
Detective es mister Sim Thom
por natural inclinación.
Detective soy y lo seré
pues yo detective me moriré.
Coro:
Detective es mister Sim Thom
por natural inclinación.
Detective es y lo será
pues el detective se morirá.
Sim Thom:
Castillos misteriosos,
palacios encantados,
desfalcos y secuestros
y robos a granel
de todo hay en mi historia,
por eso los bandidos
me tienen más respeto
que a Raf o Rosevelt,
lo mismo en automóvil
que en globo dirigible
que en tren o en bicicleta
o andando o en vapor,
siguiendo cualquier pista
yo triunfaré de fijo,
pues todo lo descubre
mister Sim Thom.
Coro:
Él sigue cualquier pista
y el triunfo es indudable
pues todo lo descubre
mister Sim Thom.
Sim Thom:
Para seguir a los ladrones
hay que tomar mil precauciones
porque el ladrón a más de astuto
casi siempre suele ser bastante bruto,
hay que tener la sangre fría
que es como yo tengo la mía
tener audacia, fe y valor
que son las dotes
que atesora mi servidor.
Ni revólver ni estrignina,
ni inyección de cafeína,
ni el trabuco ni el veneno
ni el puñal me hacen mal.
Del peligro me sonrío,
no me da calor ni frío
y por eso cada asunto
es un triunfo colosal.
Coro:
Castillos misteriosos,
palacios encantados,
desfalcos y secuestros
y robos a granel.
Sim Thom:
El detective
ha de ser disimulado,
pues fingir
es el secreto de su ciencia,
y aunque esté
para el ataque preparado
mostrará
la más completa indiferencia.
(Hablado).
Ejemplo práctico de disimulo.
Y ahora más disimulo y a atisbar.
Nº2.Chotis de las medias caladas
Sim Thom:
Queridos discípulos
hay que trabajar,
las medias caladas
vamos a estudiar.
Fijarse en la clase
de dibujo y color
y a ver si hacéis todos
lo mismo que yo.
Auxiliares:
Señorita yo le ruego a usté
que coloque aquí su lindo pie.
Señoritas:
Temo hacerle
daño con el talón.
Sim y auxiliares:
Estos son los sacrificios
de mi honrosa profesión,
suba usted la falda
un poco más.
Señoritas:
Es que tira mucho por detrás,
diga si es bastante la elevación.
Sim y auxiliares:
No le importe señorita
que se vea el pantalón.
Se ve que el tejido es superior.
Ellas:
Sí señor, si señor.
Auxiliares:
Se ve la estatua
de la libertad.
Ellas:
Es verdad, es verdad.
Sim y auxiliares:
Se ve que están
preciosas en usté.
Ellas:
Ya lo sé, ya lo sé.
Sim y auxiliares:
Se ve que es una lástima grandísima
que no se vea… lo que no se ve.
Fijándome más tiempo en esta media
si es que Dios no lo remedia
me da un vahído,
pues tiene este demonio de chiquilla
la más linda pantorrilla
que he conocido.
Ellas:
Parece que el señor se está durmiendo
y por eso voy creyendo
y apostaría al ver mi cara
alegre y satisfecha
que de todo se aprovecha
la policía.
Sim y auxiliares:
Son lindísimas,
preciosísimas
y durísimas,
las fatigas
que tenemos que pasar.
Ellas:
Ay Jesús
qué tío más pesao.
Ellos:
Es cultural.
Ellas:
Si parece
que está hipnotizao.
Ellos:
Y es natural.
Ellas:
Mire usté
que no me puedo mover.
Sim Thom:
Piense usted que en estas cosas
mucho tacto hay que tener.
Ellas:
Dese prisa
que me canso ya.
Todos:
¡Qué morbidez!
Ellas:
Y la pierna
se me dormirá.
Ellos:
¡Qué robustez!
Ellas:
Deje que me cambie
de posición.
Ellos:
De este estudio detallado
ya he formado mi opinión.
Sim Thom:
Y ahora háganme el favor
de pasear para que yo
a estos chicos pueda enseñar
de qué procedimiento han de valer
para verle las medias a una mujer.
Nº3. Canción española
Auxiliares:
Aquí está la serranita
y al hacer su detención
no se anduvo con chiquitas,
nos ha dado un palizón.
Sim Thom:
Lucís tan mal aspecto
que miraros aterra,
parece enteramente
que venís de la guerra.
¿Qué os ha sucedido?
Vamos a ver…
Auxiliares:
Todo lo ocurrido
va usté a saber.
Al ir a la fonda
nos dice el portero
que está la señora
del piso tercero.
También preguntamos
si estaba el marido
y el hombre nos dijo
que había salido
lo cual fue mejor
y subimos a pie la escalera
pues no hay ascensor.
llegamos al cuarto,
miramos la puerta
y vemos que estaba
un poco entreabierta
y cuando empujamos
llenos de temores
salió la señora
en paños menores,
lo cual está mal
porque todos perdimos al verla
la fuerza moral.
La serranita:
Como yo soy española
como yo soy malagueña
el que se atreva a tocarme
tié que llevar mucha leña.
Si yo no hubiera venío,
si no me hubieran atao.
Pero me queda el consuelo
de que no hay ninguno
de que no hay ninguno
que no esté lisiao,
porque habéis apelado
a tal procedimiento.
Auxiliares:
Ella nos ha obligado
escuche usté un momento,
en cuanto dijimos
que aquí nos siguiera
se puso furiosa
igual que una fiera,
y tras de decirnos
bastantes blasfemias
rompió varios muebles
en nuestras cabezas
que fue la razón,
y yo puedo dar fe
de que es cierto
con este chichón
cumplido el mandato
volvemos maltrechos
mas todos nos damos
por muy satisfechos,
tras ruda pelea
salimos triunfantes
y vamos ahora
por aglutinantes.
Salir sin tardar
pues de fijo
con esta señora
tendrá usté que hablar.
Intermedio de orquesta
Nº4. Los hermanos Gonzales – vals
Los hermanos Gonzales:
Somos mundiales
descomunales
y colosales
los hermanos Gonzales.
No hay otra tru
que haga trabajos tan bestiales
como esta tru que la componen
siete hermanos naturales
de Villanueva y Geltrú.
A cientos recompensas
podemos ostentar
de cuentos soberanos
nos vieron trabajar.
Del zar una medalla,
del kaiser un collar,
regalos del gran turco,
recuerdos del sultán.
El primero:
Yo he parado un tranvía
con la mirada.
El segundo:
Yo he matado a mi suegra
de una patada.
El tercero:
Yo lucho con mi toro
y le hago tiras.
El cuarto:
Yo le doy a mi esposa
muchas palizas.
El quinto:
Yo no debo decirlo
por mi modestia,
pero de todos estos
soy el más bestia.
El sexto:
Yo una casa de piedra
levanto en vilo.
El flaco:
Y yo levanto un cuarto…
Todos:
Cuarto de kilo.
Pesamos mucho todos
por eso en todos lados
el público nos dice
que somos muy pesados.
Somos mundiales
descomunales
y colosales
los hermanos Gonzales.
Nº5. Las carreras – Coro
Todos:
Hoy es día de carreras
y hoy no piensa Nueva York
mas que honrar al gran coloso
que resulte vencedor.
Entre tantos favoritos
es difícil precisar
cual de todos en la lucha
el gran premio ha de alcanzar.
Los famosos corredores
que veremos contender
despreciando los peligros,
su ilusión está en vencer
A la lid, a luchar,
y el que logre ser campeón
a su nombre dará
en todo el país
prestigio y valor.
Sin temer a correr
la carrera de la emoción
qué dichoso será
quien logre ser campeón.
¡Viva, viva
el gran corredor
que consiga ser
vencedor!
Nº6. Los chófers
Ellas:
Yo soy la gentil chofer
que vive para un amor
que no pasó jamás
de ser un bello sport.
Mi gusto logré a placer
pues marcho a mi voluntad
y voy según el que me sigue
con más o menos velocidad.
Para amar en automóvil
siempre es bueno
no lanzarse sin el freno
que el motor a veces
se calienta demasiado
y no he de lograr…
pasar.
Ellos:
Yo vivo para el sport
y soy el audaz chófer
que en la carrera
del amor logro vencer
si alguna chófer gentil
me reta en velocidad
yo lanzo el coche
a toda marcha
hasta que gano
su voluntad.
Para amar en automóvil
siempre es bueno
no lanzarse sin el freno
que el motor a veces
se calienta demasiado
y no he de lograr…
pasar.
Los viejos:
Yo soy el viejo chófer
que corre tras la mujer,
y aunque quiero
apretar en la marcha
me alcanza cualquiera
porque siempre me paro
en el centro de la carretera,
que la gasolina
siempre a mí
se me termina
cuando voy de la carrera
en lo mejor,
como ella camina,
mina, mina,
yo me quedo
sin la indina
que se burla
de mi amor.
¡Es brutal!
Sí señor,
ver tan mal
el motor.
(Mímica. Los viejos se dirigen a las señoritas y estas los rechazan dando el brazo a los caballeros y haciendo mutis seguidas de los viejos).
Nº7. Bolero de Nina
Nina:
Es la mantilla de blonda
como ustedes pueden ver
nube de gasa
que ciñe con amor a la mujer.
Y, al regalármela el novio,
me ha largado este rentoy.
No hay cielo sin una nube
y por eso la doy.
Cuando voy, cuando voy,
cuando voy a la verbena
con mi sal todos van
tras mí como yo me se.
Cuando voy, cuando voy,
cuando voy a la verbena,
se disloca la gente que pasa
lo mismo que usted.
Es mi mantilla bandera blanca
puesto que es de paz,
puede servirme de adorno
y también como antifaz,
red para los corazones,
vienen por fin a caer,
igual chiquillos que viejos
adorando a la mujer.
Cuando voy, cuando voy,
cuando voy a la verbena
con mi sal todos van
tras mí como yo me se.
Cuando voy, cuando voy,
cuando voy a la verbena,
se disloca la gente que pasa
lo mismo que usted.
