Romanzas de soprano

El primer beso de amor (1905)
Texto: Francisco de Paula Valladar y Ángel Tapia
Canción de Rosa
Intérprete: Laura Sabatel
Gabriel Delgado Morán dirige la Joven Orquesta Sinfónica de Granada JOSG

Rosa
Yo nací en Andalucía
la tierra de los amores
donde, al abrirse las flores,
brota de ellas la alegría,
donde en sus verdes praderas,
cantando trovas de amor,
el alegre ruiseñor
se pasa las primaveras.
Donde siempre podréis ver,
aguardando a su pareja,
tras los hierros de una reja
alguna hermosa mujer.
Y allí se siente cantar
de la guitarra a los sones
estas sentidas canciones
que ahora mismo me escucháis.

¡Ah! Niña del alma mía
no estés tan triste,
que siempre viste
cariño en mí.
Yo siempre estoy soñando
verte dichosa,
¡quiéreme hermosa
como yo a ti!
Si tú me amaras mucho,
niña querida,
cambiaría mi vida
la triste suerte,
que, al mirar esa cara,
dulce alma mía,
yo pienso noche y día
sólo en quererte,
que, al mirar esa cara,
dulce alma mía,
yo pienso noche y día,
sólo en quererte.

Estas son las canciones
de Andalucía,
la tierra de las flores
y la alegría. ¡Ah!

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Un patio del Albaicín (1910)
Texto: Texto: Venancio Herreros y Luis Guarnerio
Tango gitano
Intérprete: Fuensanta Rey
Director: Gabriel Delgado Morán. Joven Orquesta Sinfónica de Granada

Gitana:
No le niegues a nadie, chiquillo,
los quereres que te tengo yo,
por tu cara estoy medio loca,
por tus rizos loquilla del to.

Camino del monte, 
caminito del monte me voy 
a cantarles a tos los gitanitos 
las peniyas que sufriendo estoy, 
las peniyas que sufriendo estoy.
Fatigas las que yo paso, 
achares los que yo siento, 
y hechuras las der gitano 
que me está dando tormentos.

Toa la noche lo estuve asperando
y el mohíno sin querer venir,
es sin duda porque quiere a otra
y por eso me despresia a mí.
Estrellitas que en el cielo estáis 
a ti solo te cuento mis penas
Por si tu me puedes consolar.
Fatigas las que yo paso, 
achares los que yo siento, 
y hechuras las der gitano 
que me está dando tormentos.

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El querer bandolero (1919)
Texto: Martinillo
Canción
Intérprete: Salud Ruiz

Rosarillo era moza juncal,
sus ojazos derrochaban luz
cordobesa, mujer sin igual,
en el campo risueño andalus. ¡Andalus!
Ni un mocito logró su querer,
a toítos llegó a despreciar
y, al mirarla, en tristeza sumía
la gente decía
toíta asombrá
al verla pasar:
Rosarillo, Rosarillo
la mosita e más salero
a ningún mosito quiere
porque quiere a un bandolero.

La mosita con él escapó,
que seguera puso aquel querer
tan maldito que a to la arrastró
con el tiempo su sino cruel.
¡To por él!
Chalaíta se vio con su amor
pues con él remató aquel sufrir
y al saberse lo de tal huía
tos la maldesían
a la desgrasiá
con este cantar:
Rosarillo, Rosarillo
la mosita e más salero
a ningún mosito quiere
porque quiere a un bandolero.

Los civiles tiraban a dar,
una bala a Rosario rozó;
Tempranillo saltando brutal
con su cuerpo a su hembra tapó
y la libró;
pero pronto se vio acorralar,
un disparo en el pecho le hirió
y en aquella terrible agonía,
perdiendo la vida,
un beso la dio
y asi murmuró:
Rosarillo, Rosarillo,
la mocita que yo quiero
por ti muere Tempranillo
el famoso bandolero.
¡Rosarillo por ti muero!

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Las Corsarias (1919)
Texto: Enrique Paradas y Joaquín Jiménez
La banderita
Intérprete: Carlota Paisano

Abanderada:
Allá por la tierra mora,
allá por tierra africana,
un soldadito español
de esta manera cantaba:
Como el vino de Jerez
y el vinillo de Rioja
son los colores que tiene
la banderita española.
Cuando estoy en tierra extraña
y contemplo tus colores
y recuerdo tus azañas,
mira si yo te querré.
banderita de mi alma
que lloro y las lagrimitas
no me salen de la cara.

Todas:
Como el vino de Jerez
y el vinillo de Rioja…

Abanderada:
Banderita tú eres roja,
Banderita tú eres gualda
llevas sangre, llevas oro
en el fondo de tu alma.
Y el día que yo me muera
si estoy lejos de mi patria
sólo quiero que me cubran
con la bandera de España.
Banderita tu eres roja,
banderita tu eres gualda…

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Las Corsarias (1919)
Texto: Enrique Paradas y Joaquín Jiménez
Las dormilonas
Intérprete: Carmen Cabrera
Concordio Gelabert dirige a la Orquesta del Gramófono

Todas:
Buenas noches caballeros, a dormir nos vamos ya,
a pasar toda la noche en completa oscuridad.
Por eso en vez de dormir lo que hacemos es soñar,
es soñar con otro lecho, con el lecho conyugal.

Primera tiple:
Ayer noche yo he soñado
que me había ya casado
con mi primo Serafín,
y que él, loco de contento,
penetraba en mi aposento
ya se sabe con qué fin.
Yo, asustada, un grito di,
y, al nombrarle, me perdí,
pues mamá tapó mi boca
y me dijo «calla loca,
siempre has de soñar así.
¡Ay! por Dios, 
¡ay! que locuela me salió».

Mamá, déjame, quiero soñar,
con su amor quiero sentir
su calor abrasador.
Dormir junto a él
y, al escuchar su voz,
sentir en mí dulce sopor embriagador.

Todas:
Dormir junto a él
sentir un dulce sopor
hasta en sus brazos caer
loca de amor
y para final 
no hay otra solución 
más que apagar.

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Sus pícaros ojos (1921)
Música de Francisco Alonso y Vicente Quirós.
Letra: Eduardo Montesinos
Couplé
Intérprete: Raquel Meyer

Le vi por la calle,
pasó por mi lado.
Me dijo un requiebro
que fue de mi agrado.
No quise mirarle,
no fuera a azararle.

Él me dijo: «Vida,
si usted me quisiera,
igual que en la gloria
quizás que viviera».
Y yo ruborosa
me puse orgullosa.

Sus ojos en mi
se fijaron con tal fuerza en el mirar,
que entonces sentí
una cosa tan difícil de explicar.
Mas que iba yo hacer,
si enloquece facilmente la mujer,
pero el caso que no tuve reflexión
y le di mi corazon.

Loquita de gozo,
al verme adorada,
sin darme yo cuenta
caí enamorada.
Porque me decía
«por ti moriría».

Sus ojos morunos,
un poco entornados,
quedaban en mi alma
con fuerza clavados.
Y así como loca,
decia mi boca:

«Por Dios mírame,
mírame poquito a poco por favor,
que quiero saber
si es verdad que tu me quieres como yo.
Repite que sí,
que no quieres a ninguna como a mí,
si me dices tú que sí ya veras
que te quiero de verdad.

Un día me dijo,
«Quisiera yo hablarte,
me pasa una cosa
que quiero contarte…»
Y, como callaba,
yo lo adivinaba.

«Escucha tranquila,
escucha serena,
y conste que siento
causarte esa pena.
Tendrás que olvidarme,
pues voy a casarme.»

Entonces fijé
yo mis ojos en los suyos, que bajó,
y aunque me callé,
la amargura de mi alma comprendió.
Pero hoy, al pensar
que sus ojos a otra puedan mirar,
dolorida por la pena y la emoción
se me parte el corazón.

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La Linda tapada (1924)
Texto: José Tellaeche
Canción portuguesa – Fado
Intérprete: Dolores Cava
Director: Benito Lauret. Coro Cantores de Madrid. Gran Orquesta Sinfónica

Laura:
Escucha este cantar de amores,
cantar de amor que hace llorar,
sus quejas llegan al alma
Saudades de Portugal.
Me mata el querer,
sin nunca obtener
consuelo a mi triste afán.
¡Suspiros y lamentos al cantar
ahogan hoy el eco de mi voz,
y triste el alma ya no encontrará
reposo para mi dolor
si al fin tu amor no he de lograr.
En mi canción
no dejaré
decir al corazón
lo que es este amor,
que mi llanto yo he de ahogar
y debo siempre renunciar a él
y no volver a amar.

Íñigo, Coello y García:
Es su cantar
la serenata ideal,
y al escuchar
un no sé qué siento en mí.
Es su cantar
la sed de amar.
Es su canción
cual flor de aquel
madrigal.

Laura:
Por un amor
suspiro con pasión,
amor aquel
que en mí murió;
lo que fue risa
es hoy mi llanto;
con mi canto
voy llorando
las tristezas de mi amor.
Con una flor
comparan al amor,
y el parecido
es tan igual,
que flor y amor
yo vi morir de un beso,
cuyos ecos
sufro al recordar.

Los tres:
Su canción de amor
jamás podremos olvidar.

Laura:
El querer es ilusión,
ilusión es el amar,
y el anhelo de tu amor
ilusión será.

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La calesera (1925)
Texto: Emilio González del Castillo y Luis Martínez Román
Romanza de Maravillas. Todos dicen que te quiero
Intérprete: Pilar Lorengar (Maravillas). Coro Cantores de Madrid. Orquesta Sinfónica. Director: Indalecio Cisneros

Maravillas:
Todos dicen que te quiero
¡Calesero! ¡Calesero!
por que voy en tu calesa
de la yegua cordobesa.
¡Pero el mundo es embustero!
¡Calesero! ¡Calesero!
Y la gente que murmura,
¡Calesero! ¡Calesero!
se figura que me muero
de cariño verdadero.
¡Ay qué cosas se figuran
¡Calesero! ¡Calesero!
Yo quiero a un hombre de veras;
si tu vieras al sujeto
acaso lo comprendieras
pero guárdame el secreto
que a la gente desespera,
y me dice con su inquina
al pasar, de esta manera;
¡Calesera! ¡Calesera!
déjame que yo te quiera.
¡Mírame!
¡Corre jaquilla mía!
¡Corre cascabelera!
¡Corre por que te guía
con su alegría
la Calesera!

Coro:
Corre jaquilla mía etc.

Maravillas:
Yo a la gente desespero
¡Calesero! ¡Calesero!
Por que salgo cualquier día
yéndome a la vicaría
con el hombre que yo quiero,
¡Calesero! ¡Calesero!
Y están locos de remate
de remate de remate
por que dicen que es torero.
Ay Jesús, que disparate
ni es torero ni es abate.
¡Calesero! ¡Calesero!
Moreno pué que lo sea,
son los que quiero este año;
pero por eso no crean
qué yo desprecio a un castaño
porque todos me marean,
Y la gente me critica
y dice de esta manera
¡Calesera! ¡Calesera!
déjame que yo te quiera.
¡Mírame!
¡Corre jaquilla mía!
¡Corre cascabelera!
¡Corre porque te guía
con su alegría
la Calesera!

Coro:
Corre jaquilla mía etc.

Maravillas:
Y la gente cuando paso
dice así, cuando me ve:
¡Calesera, calesera…!
¡Quiéreme!

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Curro el de Lora (1925)
Texto: José Tellaeche y Manuel de Góngora
Sevillana he nacío – Romanza de soprano
Intérprete: Elisabete Matos
Director: Juan de Udaeta. Coro y Orquesta de la RTVE

Lola:
Sevillana he nacío,
de Sevilla yo soy,
y es mi orgullo más grande
saber que mi cuna allí se meció.
Me he criado en Triana,
llevo sangre cañí,
y me echaron el agua bendita
del Guadalquivir.
Lolilla la cigarrera
me llamaban en Sevilla.
¡Quién fuera aquella Lolilla!
¡Quién fuera lo que antes era!
Que lejó de mi España
nunca puedo olvidar
el reír de mi cielo andaluz
que convida a cantar.
Y en el pecho llevaba ese sol
que al brillar,
donde pone su beso de luz,
flores hace brotar.

Coro:
En Sevilla ha nacío,
tiene sangre cañí,
y le echaron el agua bendita
del Guadalquivir.

Lola:
¡Reja donde soñé!
Quién pudiera en tus hierros floríos
reír y soñar otra vez.
Entre los repiques de unas castañuelas,
las notas llegaban como ecos de fiesta
de unas sevillanas,
que el olor atraían de la primavera,
nochecita pa soñar, ¡Ay!
Los sentíos trastornaba
con su perfume el azahar.
Lejos se oía el bordón
de una guitarra llorar
las penas de un corazón
que iba la muerte a buscar.
Y en los aires se volaba
una copla que cantaba:
Floresío está tó el año
ese jardín de tu reja,
porque lo miran tus ojos
y con mi llanto se riega.
¡Ay! ¡Giralda, columna de sol
por flamenca te bendijo Dios!
¡Ay! ¡Giralda, escalera de luz
pa subir a mi cielo andaluz!

Coro:
¡Ay! ¡Giralda, columna de sol
por flamenca te bendijo Dios!
¡Ay! ¡Giralda, escalera de luz
pa subir a mi cielo andaluz!

Lola:
Cielo andaluz que es el palio del sol,
y pone en su luz
los destellos de un fuego de amor.
Lejos de aquí es distinto el fulgor
de los rayos del sol.

Todos:
¡Ay! ¡Giralda nunca te puedo olvidar!

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Curro el de Lora (1925)
Texto: José Tellaeche y Manuel de Góngora
El tango del Kikirikí – Romanza de soprano
Intérprete: Ruth Rosique
Director: Juan de Udaeta. Coro y Orquesta de la RTVE

Trini:
El tango del ki-ki-ri-kí,
el tango del ki-ki-ri-kán.

Coro:
¡Venga chiquilla ese tango!
¡Que lo quiero ver bailar!

Trini:
Era un gallo ki-ki-ri-kí,
era un gallo ki-ki-ri-kán,
¡que el muy tuno se creía
que era el amo del corral!
¡Ay lerelo lerelo lerelo
y hasta era orgulloso su cacarear!
Con su cresta ki-ki-ri-kí,
y su cola ki-ki-ri-kán,
mandaba en el gallinero
como si fuera un sultán,
¡Ay lerelo lerelo lerelo
y nada hacía el gallo pa no adelgazar!
Con er pico…, con er pico…
traía a las hembras el gallo engañao.
Y de noche… y de noche…
saltaba el muy tuno al corral de al lao.
Pero un día… pero un día…
salió una gallina que estaba encelá,
y a otro gallo… y a otro gallo…
más grande se trajo pa dentro el corral.
Desde entonces el gallo de nantes
no ha vuelto a salir,
y las hembras le pican la cresta
pa hacerle sufrir. ¡Ah!
Con el ki-ki-ri-ki, ki-ri-kí, ki-ri-kí, ki-ri-kí,
Con el ki-ki-ri-ki, ki-ri-kí, ki-ri-kí, ki-ri-kán.
A los gallos, como a los hombres,
los hay que picotear.

Coro:
Con el ki-ki-ri-ki ki-ri-kí ki-ri-kí ki-ri-kí,
Con el ki-ki-ri-ki ki-ri-kí ki-ri-kí ki-ri-kán.
A los gallos, como a los hombres,
los hay que picotear.

Trini:
¡Picotear!

Coro:
El tango del ki-ki-ri-kí,
El tango del ki-ki-ri-kán.

Trini:
¡Ki-ki-ri-kí!

Richemond:
¡Ki-ki-ri-kí!

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Las castigadoras (1927)
Texto: Francisco Lozano, Joaquín Mariño y Eduardo Mariño Lozano
Noches de cabaret – Foxtrot
Intérprete: Celia Gámez

Garçonas:
Al ritmo alegre del jazz-band
es delicioso así bailar:
hoy todo el mundo está contento
con tan continuo movimiento,
y aquel que quiera triunfar
se tiene que agitar.
Una orquestina de Zigans,
mucho derroche de champán,
y una pareja, que se jura
gozar un sueño de locura;
entre perfumes de flor
todo lo envuelve amor.

Ella:
Noche de cabaret,
cuando le conocí,
nunca la olvidaré,
porque me hizo feliz.
Mientras sonaba un fox
en sus brazos me vi,
y ya loca de amor
toda suya yo fui.

Garçonas:
Para las penas olvidar
un cigarrillo has de fumar,
pues en el humo los pesares
envueltos van en espirales.
Y es que al fumar la mujer
no piensa en su querer.

Él:
Noche de cabaret,
cuando la conocí,
nunca la olvidaré,
porque me hizo sufrir;
mientras sonaba un fox
en sus brazos soñé,
y al hacerme traición
despreciarla juré.

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Las castigadoras (1927)
Texto: Francisco Lozano, Joaquín Mariño y Eduardo Mariño Lozano
El jardín enamorado
Intérprete: Dorini de Disso

Mimí:
El jardín es un gentil testigo.
El jardín es mi mejor amigo.
Escuchó tus besos soñadores.
y los secretos de mis amores triunfadores
La embriaguez de la noche me da
un deseo inefable de amor,
y, rendida al placer, te dará
mi rosal una flor.
Seré la esclava
de tus amores;
serán mis besos
fascinadores,
y de la fuente al rumor,
con su canción de cristal,
se hará más firme el amor
seductor
que nos eleve al soñar.

Damas y románticos:
Seré/Serás la esclava
de tus/mis amores;
serán mis besos
fascinadores,
y de la fuente al rumor,
con su canción de cristal.

Mimí
Bella ilusión
que, el corazón,
tú has logrado conquistarme
y a tus besos entregarme.
Quiéreme, mi bien, pues al fin
se hará más firme el amor
que nos eleve al soñar.

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Las castigadoras (1927)
Texto: Francisco Lozano, Joaquín Mariño y Eduardo Mariño Lozano
El schottis de las taquimecas
Intérprete: Mary Carmen Ramírez

Manuel Moreno Buendía dirige la Sinfónica de Madrid

Las taquimecas:
Con la falda muy cortita, muy cortita,
ajustadita, luciendo el talle,
y el pelito muy cortito, muy cortito,
yo, muy airosa, voy por la calle.

Todas:
Los zapatos muy chiquitos, muy chiquitos;
las medias finas a lo Rebeca,
las muchachas taquimecas, mecas, mecas,
son la admiración
de los chicos ¡cañón!

Taquimeca 1:
A un frutal
le dije ayer jovial:
¡Qué brutal! ¡Guayabo, estás mollar!
Me miró, y al cabo me objetó:
¡Qué pochez! ¡Eres una idiotez!

Todas:
Tú a mi me gustas la mar.

Pollos:
La mar, la mar, la mar, la mar.

Todas:
Y lo repito en francés.

Pollos:
Le mer, le mer, le mer, le mer.

Taquimeca 1:
Quiero
que mi novio sea portero
de un equipo de fútbol.
Y si es boxeador,
grogui ha de quedar
al lograr mi amor.

Todas:
Quiero
que mi novio, etc., etc.

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Las castigadoras (1927)
Texto: Francisco Lozano, Joaquín Mariño y Eduardo Mariño Lozano
Claveles rojos – Pasodoble
Intérprete: Pilar Arcos

Tiple 1:
En los jardines de nuestra España.
Dios hizo el alma de la mujer,
formó con nardos su carne blanca,
y sus sonrisas, con un clavel.

Las de los claveles:
Flor de pasión.
que al sol de abril
trazó en su boca un corazón.

Tiple 1:
Labios de mujer,
que están teñidos
con la sangre del clavel.

Todas:
Tras la reja sevillana
la mocita es una flor,
y su amante enamorado
canta así su loco amor:

Tiple 1:
¡Claveles, claveles rojos!
Son tus labios, ¡mi morena!,
que abrasan como tus ojos:
que si me miran, también me queman;
que abrasan como el fuego de tus ojos…
¡Ay, mi morena! ¡Claveles rojos!

Claveles:
Gitano juncal,
mirándome así,
mi alma y mi vida
serán para ti.
Gitano cañí,
no me hagas penar,
que al pie de mi reja
te quiero escuchar…

Todas:
¡Claveles, claveles rotos!
Son tus labios, ¡mi morena!,
que abrasan como tus ojos:
que si me miran, también me queman:
que abrasan como el juego de tus ojos.
¡Ay, mi morena! ¡Claveles rojos!

Claveles:
Es la mujer, como una flor,
todo perfume y color,
y en el querer pone pasión,
dándole su corazón
al mocito juncal que la sabe adorar:
con pasión, adorar
al mocito juncal que la sabe adorar.

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Las lloronas (1928)
Texto: Joaquín Vela y José López Campúa
Las ratas del hotel
Intérprete: Celia Gámez
Director: E. de la Torre

Rata de hotel 1:
Como soy mujer,
mi ventura está
en las horas brujas de la noche
que convidan al placer.
Triunfadora soy
en la sombra fiel
y vencer dichosa yo he sabido
como rata del hotel.
Mas alguna vez,
al querer robar
a un galán resuelto su cartera,
yo sentí la sed de amar.
Y de su pasión
yo la presa fui:
ahora es el galán quien me ha robado
mi rendido corazón.
Por las noches, cuando duerme el hotel,
misteriosa suelo entrar a robar;
pero, a veces, yo me encuentro con él
y me roba en sus caricias
el ansia de amores que me hace soñar.

Ratas de hotel:
Ten cuidado, ¡pobre rata de hotel!,
no te roben en un beso tu flor;
ten cuidado, no te encuentres con él,
que siempre es amor traidor.

Rata de hotel 1:
Por las noches, cuando duerme el hotel,
misteriosa suelo entrar a robar;
pero, a veces, yo me encuentro con él
y me roba en sus caricias
el ansia de amores que me hace soñar.

Ratas de hotel:
Ten cuidado, ¡pobre rata de hotel!,
no te roben en un beso tu flor;
ten cuidado, no te encuentres con él,
que siempre es amor traidor.

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Las cariñosas (1928)
Texto: Francisco Lozano y Enrique Arroyo
Chotis de la Lola
Intérprete: La Argentinita

La Lola:
Un mantón me he comprao
con algún dinero que tenía ahorrao
y en él lo he gastao.
Un mantón alfombrao
que a una cigarrera va que ni pintao
y eso está probao.
Y el mantón alfombrao
sabe Dios las cosas que me habrá tapao
y aún ha de tapar.
Que en mi barrio, ¡ay de mí!
todas las cotillas dan en murmurar
y cantar así:

«La Lola,
dicen que no duerme sola,
porque han visto a un mozalbete
que la ronda por las noches
y no ven dónde se mete.
La Lola,
en las batas gasta cola
y camisa de farola de las de tira bordá;
la camisa de la Lola
quién no la conocerá.»

Las ocho madrileñas:
Pues anda tú caliente
y déjalas en paz,
porque siempre es la gente
bastante lenguaráz.
Hazlo tóo 
bien tapao
con mantón 
alfombrao.

El mantón
alfombrao,
sabe Dios las cosas
que te habrá tapao,
y aún ha de tapar,
que en mi barrio,
¡ay, de mí!,
todas las cotillas
dan en murmurar
y cantar así:

Los ocho de la capa:
La Lola,
dicen que no duerme sola,
porque han visto a un mozalbete
que la ronda por las noches
y no ven dónde se mete.

La Lola y las 8 madrileñas:
La Lola,
en las batas gasta cola
y camisa de farola 
de las de tira bordá;

Los ocho de la capa:
La camisa de la Lola
quién no la conocerá.

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La Parranda (1928)
Texto: Luis Fernández Ardavín
Romanza de Aurora – Bolero
Intérprete: Blanca Varela

Mozas y comadres:
Aquí sale la novia más rebonita de la comarca.
Aquí sale la novia mejor vestida, mejor plantada.

Comadres:
Más de cuatro mozuelas envidiosillas quieren su suerte,
pero sus novios dicen, que el que se casa, que se divierte.

Mozas:
Más de cuatro comadres que no casaron y están solteras,
más de cuatro comadres desesperadas rabian al verla.

Comadres y mozas:
Aquí sale la novia más rebonita de la comarca.
Aquí sale la novia mejor vestida, mejor plantada.

Aurora:
Gracias a todas, amigas mías.
¡Feliz mañana, dichoso día…!
Hoy asisten al logro de mis ensueños
los jardines de Murcia llenos de flor
y en sus árboles cantan los ruiseñores
porque miran cumplida ya mi ilusión.
Con sus hábitos blancos y con sus tocas.
los nardos y los lirios vienen también,
y vestidas de novias las azucenas,
salen para mi boda, de su vergel.
y vuelan las abejas de sus panales
y tejen con sus hebras mantos de miel;
las aguas de la acequia saltan gozosas
desgranando la espuma de su cantar,
y todo en torno mío repite a coro
una sola palabra: ¡felicidad!
Campanitas de la ermita que me alegráis al sonar,
Cuando escucho vuestros sones siento la vida cantar.
El hombre que quiero
por fin va a ser mío
llena de ternura
la ventura le daré
y feliz le haré.
Que me alegráis al sonar
y hacéis soñar.
El hombre que yo quiero
y que prefiero,
por fin va a ser mío,
y con su cariño siempre
me protegerá mi felicidad.
Campanas, sonad.

Mozas y comadres:
Campanitas de la ermita
que la alegráis al sonar,
cuando escucha vuestros sones
siente la vida cantar.
Hoy, él hombre que prefiere
ya va a ser suyo
y con su cariño
siempre la protegerá.
Campanas, sonad.
¡Campanitas de la ermita…!

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Pajarico triguero (1929)
Texto: Luis Fernández Ardavín
Intérprete: Conchita Supervía

Pajarico triguero que vas volando,
dila cuánto la quiero, dilo cantando.

Dila que a tu manera vi conseguido,
en la verde morera formar un nido.

Ya no te envidio nada, pájaro loco,
mi ilusión vi colmada poquito a poco.

Y el amor mi granero fue rebosando.
¡Pajarico triguero que vas cantando!

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El ceñidor de Diana (1929)
Texto: Antonio Paso Cano y Ricardo González del Toro
Las castañas
Intérprete: Olvido Rodríguez
Director: Francisco Alonso. Orquesta Demon’s Jazz

Castaña:
Con este traje fresquísimo,
que es de lo más modernísimo,
sigo siendo lo que era,
la castiza, castañera.

Y en la esquina de esta calle
me pueden ver sin faltar,
que me estoy quedando afónica —afónica, afónica—
de pregonar:

Castañas, calentitas,
quien las quiere, recién tostás,
pruébelas usted que le gustarán.

Castañas:
Castañas, calentitas,
llévelas, yo las tengo asás,
yo las doy mondás, y yo regalás.

No hay nadie que no disponga
de un puerto para castañas,
y al que le salen pilonga
no quiere más.

Castañas, calentitas,
llévelas, que las probará,
y repetirá por seguridad.

Castaña:
Yo tengo un novio guapísimo,
que es la mar de celosísimo,
y que no sabe, el muy pillo,
separarse de mi hornillo.

Y si acaso un parroquiano
me echa un piropo al comprar,
para que no arme un escándalo —escándalo, escándalo—
vuelvo a gritar:

Castañas, calentitas,
quien las quiere, recién tostás,
pruébelas usted que le gustarán.

Castañas:
Castañas, calentitas,
llévelas, yo las tengo asás,
yo las doy mondás, y yo regalás.

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Por si las moscas (1929)
Texto: Joaquín Vela y José López Campúa
Pasodoble de las pantorrillas
Intérprete: Celia Gámez

Asegurada 1:
Nuestras pantorrillas, ¡jamón!
hay que asegurar, señor;
fíjese qué arranque se ve,
mire usted el final.

Riesgo:
¡Mon Dié!

Aseguradas:
¡Vaya un nacimiento fetén!
¡Mírelo usted bien!
¡Me lo va a comprar el «Madrid-París»
para Navidad!

Asegurada 1:
Yo nunca escucho el piropo
que me dice un guayabito.
Me gusta un hombre de veras
que me diga muy bajito:
Madrileña de ojos negros,
madrileña pinturera,
asegura bien tu cara,
porque el hombre que te quiera
si te mira es una fiera
que no puede dominar
su afán ardiente de besar.

Aseguradas:
Madrileña pinturera,
si tu amor yo consiguiera
me tendré que asegurar,
que estoy ya preso en tu mirar.

Asegurada 1:
Estas caras guapas también
quiero asegurar, muy bien;
¡dígame que prima por mí
debo de pagar¡

Riesgo:
iDiez mil!

Aseguradas:
¡Es usted pidiendo parné
la exageración!
¡Esto cuesta más
que ir a visitar
una exposición!

Asegurada1:
¡Los hombres me piropean
al mirar mis veinte abriles!
y tengo la cárcel llena
de peones de albañiles.

¡Madrileña de ojos negros… etc., etc.

Aseguradas
Madrileña pinturera…etc.,etc.

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Por si las moscas (1929)
Texto: Joaquín Vela y José López Campúa
Chotis de La Manuela
Intérprete: Celia Gámez

Manuela:
De la pantalla soy ferviente admiradora
y estoy pendiente de Holivó a toda hora.
Yo por Charlot me dejo seducir,
pues me hace reír.
Me vuelven loca Clara Bow y la del Río;
Ramón Novarro, que en los besos es un tío,
y Douglas es un hombre cañón:
¡vaya gachó que está jamón
pa un tropezón!

Planchadoras:
Con Tom Mix, con Charlot, con Raquel.
¡Ay Manuela te vas a arruinar!

Manuela:
¡Natural!

Planchadoras:
Anda y deja de tanto soñar
que es mejor el taller de planchar.

Manuela:
Tienes, Manuela,
desatendida toda la clientela,
que es mucha tela
la que en el cine gasta la Manuela.
Anda, Manuela,
dedícate a lo mismo que tu abuela
a planchar…
y así no me dirán,
llamándome gili
que soy la Greta Garbo en Chamberí.
¡Timos a mí!

Planchadoras:
Tienes, Manuela, etc…

Manuela:
Y así no me dirán
en todo Chamberí
que soy gilí

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El pañuelo de lunares (1929)
Texto: Serafín y Joaquín Álvarez Quintero
Canción andaluza
Intérprete: Conchita Supervía
Director: Pascual Godés

Un pañuelo de lunares un hombre me regaló,
y, aunque él se fue de mi vera, el pañuelo me dejó.
Pañuelo de mi cariño, pañuelo de mi consuelo,
tus lunares me parecen las estrellitas del cielo.

Ah, ¡que no me lo pida nadie!
¡Que no me lo pida nadie, 
porque a nadie le he de dar
mi pañuelo de lunares!
¡Que no me lo pida nadie!

En cada lunar de aquellos un beso suyo quedó,
y un suspiro en cada pico, y en la marca el corazón.
Pañuelo de mi ventura, pañuelo de mi alegría,
cuando te cojo en mis manos, vuelven a mí tus caricias.

Ah, ¡que no me lo pida nadie!
¡Que no me lo pida nadie,
porque a nadie le he de dar
mi pañuelo de lunares!
¡Que no me lo pida nadie!

Antes me falte la mesa, el pan, el agua y la sal,
que el pañuelo de lunares, de la arquita donde está.
Pañuelo de mi recuerdo, llorando me lo pedía,
pañuelo que juntas tiene lágrimas suyas y mías.

Ah, ¡que no me lo pida nadie!
¡Que no me lo pida nadie,
porque a nadie le he de dar
mi pañuelo de lunares!
¡Que no me lo pida nadie!

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La castañuela (1931)
Emilio González del Castillo y José Muñoz Román

Bolero
Intérprete: Teresa Novoa
Juan de Udaeta dirige a la Orquesta Filarmónica de Málaga

Castañuela:
Pregunto muy quedito a mi corazón,
si es que le quiero…
Sueño embustero,
¡huye, vaya, quítate!,
que quiero a mi chispero,
y jamás le olvidaré,
¡no, no, no, no, no, no, no, no le olvidaré!..
¡Vete ya! ¡Déjame!

No fue su gallardía lo que me rindió,
ni su bravura…
Honda amargura,
¡huye, vaya, déjame!,
Ha sido una locura
que mañana olvidaré,
¡No, no, no, no, no, no, no la recordaré!…
¡Vete ya! ¡Déjame!

Mañana su recuerdo se me borrará
con la alegría…
¡Ay, pena mía,
Huye, vaya, déjame!…
Adiós sueño de un día,
nunca te recordaré…
¡no, no, no, no, no, no,
no te recordaré!…
¡Vete ya! ¡Déjame!

¡Ay, malhaya mis ojos
que le miraron!
¡ay, malhaya los suyos
que me engañaron!…
Olvidar quiero ahora
la pena mía…
¡Venga alegría!
¡Venga alegría!
Olvidar quiero ahora
la pena mía!…
¡Venga alegría!
¡Venga alegría!
Sueño de un día,
que amor mentía…
¡ah, huye, vaya, quítate!
¡Reír, y no soñar!

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Las leandras (1931)
Texto: Emilio González del Castillo y José Muñoz Román
Java de las viudas
Intérprete: Celia Gámez

Dirige Indalecio Cisneros

Concha:
Ay, qué triste es ser la viuda
que a un marido llora.

Viudas:
¡Llora!

Concha:
Al quedarse sin la ayuda
que le falta ahora.

Viudas:
¡Hora!

Concha:
No hago más que suspirar…
No me puedo consolar…

Viudas:
Y es que pienso con tristeza
que ya la cabeza no va a levantar.

Concha:
Ay, qué triste es el vacío
que ha quedado en una.

Viudas:
¡Una!

Concha:
Aunque él me dejó lo mío
que es una fortuna.

Viudas:
¡Tuna!

Concha:
Una finca de labor,
Explosivos y Exterior.

Viudas:
Y por eso busco un hombre
a quien luego nombre
mi administrador.

Concha:
Adminístreme usted
lo que el pobrecito dejó.
Hágalo para que
su vacío no sienta yo.
Acabó mi luna de miel
y se fue mi dicha con él.

Viudas:
Adminístreme usted
lo que el pobrecito dejó.
Hágalo para que
su vacío no sienta yo.
Enviudé y estoy sin amor.
¡Ay!

Concha:
Adminístreme usted
lo que él me dejó.

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Las leandras (1931)
Texto: Emilio González del Castillo y José Muñoz Román
Schotis del Pichi
Intérprete: Celia Gámez

Dirige Indalecio Cisneros

Pichi:
Pichi
es el chulo que castiga
del Portillo a la Arganzuela,
porque no hay una chicuela
que no quiera ser amiga
de un seguro servidor…
¡Pichi!,
pero yo que me administro,
cuando alguna se me cuela,
como no suelte la tela,
dos morrás la suministro;
que atizándolas candela
yo soy un flagelador.

Chulas:
Pichi
es el chulo que castiga
del Portillo a la Arganzuela,
y es que no hay una chicuela
que no quiera ser su amiga
porque es un flagelador…

Pichi:
¡Pichi!!
No reparo en sacrificios:
las educo y estructuro
y las saco luego un duro
pa gastármelo en mis vicios,
y quedar como un señor.

Chulas:
Me has trastornao.
¡Eres un sol!
Pónme un chalet,
dame un Renard,
cómprame un Rolls.

Pichi:
Anda, y que te ondulen con la «permanén»,
y pa suavizarte que te den «col-crem».
Se lo pués pedir a Victoria Kent,
que lo que es a mí, no ha nacido quien.
Anda, y que te ondulen con la «permanén»,
y si te sofocas ¡tómalo con seltz!

Chulas:
Eres, Pichi, para mí
de lo que no cabe más,
y yo sé de algunas por ahí
que van desesperás
detrás de ti.

Pichi:
Pero, a mí, no;
porque ¡de nén!
¡Bueno soy yo!

Chulas:
Anda, y que te ondulen con la «permanén»,
y pa suavizarte que te den «col-crem».
Se lo iré a pedir a Victoria Kent.

Pichi:
Que lo que es a mí,
no ha nacido quién.

Chulas:
Anda y que te ondulen con la «permanén»,
y si te sofocas, ¡tómalo con zeltz!

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Las leandras (1931)
Texto: Emilio González del Castillo y José Muñoz Román
Canción canaria
Intérprete: Celia Gámez

Dirige Indalecio Cisneros

Concha:
Al bailar el tajaraste,
escapar dejé un suspiro,
y es porque me miras,
y es porque te miro…
Que el volcán está apagado,
pero dentro tiene el fuego;
no me llames fría, ya verás tú luego…
Camellero, camellero,
llévame a la romería
porque mi palmero
va a cantar folías…
Llévame, por Dios, ligero,
que si canta y no le escucho
con lo que le quiero muero de pesar…
¡Aprisa, que un lucero
comienza ya a brillar…!
Por el amor de un isleño
vivo yo penando…
y con folías yo sueño
irle enamorando.
He de lograr su querer
bailando el tango herreño,
porque soy guanche y me salgo
siempre con mi empeño.

Conjunto:
Menudo y agudico
tu baile es;
si quieres que te quiera
te has de mover.

Concha:
Extiende la cobija
que abrasa el sol,
y así no nos verán
si me hablas de tu amor,
que puede ser que sí,
que puede ser que no.

Canarias:
Por el amor de un isleño
vivo yo penando
y con folías yo sueño
irle enamorando.
He de lograr su querer
bailando el tango herreño.

Canarios:
Por el amor de una isleña
vivo yo penando
y mis folías desdeña
cuando estoy cantando.
He de lograr su querer
bailando el tango herreño.

Concha:
¡Porque soy guanche y me salgo
siempre con mi empeño!

Conjunto:
Me habla y sin querer,
me hace padecer.
Menudo y agudico tu baile es;
si quieres que te quiera
te has de mover.

Concha:
Por el amor de un isleño
vivo yo penando.

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Las leandras (1931)
Texto: Emilio González del Castillo y José Muñoz Román
Pasacalle de los nardos
Intérprete: Nati Mistral

Aurelia:
Por la calle de Alcalá
con la falda almidoná
y los nardos apoyaos en la cadera,
la florista viene y va
y sonríe descará
por la acera de la calle de Alcalá.
Y el gomoso que la ve
va y le dice: Venga usté
a ponerme en la solapa lo que quiera,
que la flor que usté me da
con envidia la verá
todo el mundo por la calle de Alcalá.
Aurelia:
Lleve usté nardos, caballero,
si es que quiere a una mujer…
Nardos… No cuestan dinero
y son lo primero para convencer…
Llévelos, y si se decide
no me moveré de aquí.
Luego… si alguien se los pide,
nunca se le olvide
que yo se los di.
Tiples:
Una vara de nardos
al que quiera saber
si será por fin dueño
de un querer de mujer.
Aurelia:
Llévelos usté,
no lo piense más;
mire que en amor
suerte le han de dar.
Tiples:
Lleve usté nardos, caballero,
si es que quiere a una mujer…
Nardos… no cuestan dinero
y son lo primero para convencer.
Tiples:
Por la calle de Alcalá
con la falda almidoná etc., etc.
Aurelia:
Nardos… Si alguien se los pide,
nunca se le olvide que yo se los di.
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¿Qué pasa en Cádiz? (1932)
Texto: Joaquín Vela y José López Campúa.
Las chulas del porvenir
Intérprete: Celia Gámez

Tiple:
La chulapa del siglo pasao
se ha educao,
y los timos que fama le han dao,
ha olvidao.
Hoy chamulla un lenguaje finolis
y estudia el hebreo
el griego, el caldeo
y por lo que veo
la chula que es fina
las lenguas domina.

Todas:
¡Gui, mesié!

Tiple:
A mi novio le digo mai low
y al gachó
le entusiasma la mar ser un bon 
gigoló.
Ya no bailo el chotis en la Bombi,
porque eso está feo
y pa mi recreo
voy al Ateneo
y, en vez de un quincito, me tomo un coctel.

Ya el manubrio no suena
pues pa mí es más amena
hoy la televisión.
Y en los días de asueto
me he leído completo
a Ventura y Gassols,
aunque no lo entendí ni pa Dios.

Todas:
A mi novio le digo mai low
y al gachó…

Tiple:
Soy la chula bien
que va a Pidux 
y toma pipermin.
Soy la chula bien
y no hay manús
que me castigue aunque resulte un jabalí.
Pa que un gachó 
me guste a mí
tié que saber latín,
y ha de disponer
de más alhajas que Ansorena puá tener.

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Las de Villadiego (1933)
Texto: Emilio González del Castillo y José Muñoz Román
Las playas de Portugal – Fado
Intérprete: Celia Gámez

Portuguesa 1:
Fado
que canta alegre el portugués…
Fado
que es todo amor y tentación…
Tras él se van los pies
y luego el corazón.
Fado
que es un suspiro al escapar…
Fado
que es como un beso de mujer…
La portuguesa en él aprende a amar,
y con él canta la ilusión de su querer.
A un marinero mis amores di,
y cuando un día el barco se alejó
yo le dije así:
¡No me olvides, no,
que yo pienso en ti…!
¡Ay…!
Ven a Portugal,
porque es la portuguesa
la flor de un rosal
que embriaga cuando besa…
Y te sabe igual
su beso apasionado
que el dulce fado
de Portugal.

Portuguesas:
Ven a Portugal,
porque es la portuguesa
la flor de un rosal
que embriaga cuando besa…
Te acaricia igual
que un fado zalamero.

Portuguesa 1:
¡Marinero
vuelve a Portugal…!

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Las de Villadiego (1933)
Texto: Emilio González del Castillo y José Muñoz Román
Tabaco y cerillas – Chotis
Intérprete: Sélica Pérez Carpio

Colasa:
La Colasa de la calle del Bastero
tié un negocio que por nada lo traspasa;
los golfillos lleva siempre al retortero
porque son de los que buscan la fusión.
La Colasa cuando alguno se propasa,
u pretende introducirse en el negocio,
un plantón con mucha guasa le da al socio
la Colasa del Pavón.

Golfillos:
Eres más chula que un ocho,
tienes más humos que el tren.

Colasa:
Pa fumar de mi tabaco
hay que ser un pollo bien.

Golfillos:
Los que se fuman lo tuyo
ya sé que son de postín.

Colasa:
Lo decís con retintín,
¡maldita siá…!
Pero a mí, plim,
plim, plim.

Golfillos:
La Colasa cuando alguno se propasa,
etc., etc.

Colasa:
¡Ande usté a su casa!
¡Váyase de aquí…!
Y con guasa a tóo el que pasa
la Colasa dice así:
¡Tabaco y cerillas!
¡Aquí no hay colillas!
Si quiere fumar,
no debe dudar:
mi estanco está abierto
y puede usté entrar.
¡Tabaco y cerillas!
¡Y qué cajetillas!
Ya llevo dos horas
y aún no me estrené…
¡Tabaco y cerillas…!
Estréneme usté.

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Las de Villadiego (1933)
Texto: Emilio González del Castillo y José Muñoz Román
Las escocesas – Fox
Intérprete: Celia Gámez

Fifí:
Lo principal
para el amor
es que haya un clima superior;
y en Edimburgo
tanto llover
es lo que enfría a la mujer.
Pero los novios cuando van
con ilusión
y con afán,
bajo un paraguas coquetón
se guardarán
del chaparrón.
Muchas pedimos por favor:
¡Oiga, señor,
tápeme usted…!,
por ver si entramos en calor
con el amor
de un escocés.
Quiero ir a Hawai,
o ir al Broadway,
para buscar al hombre que yo soñé…
Si allí no lo hay,
entonces… ¡ay…!
con el que caiga yo me conformaré…

Cabrales y Genovevo:
Esta me pai
que se las trai
pues pide Chevalieres, ¡ay, qué caray…!

Fifí:
Para encontrar un hombre cañón
todo fuego y pasión,
quiero ir a Hawai,
o ir al Broadway.

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Las de Villadiego (1933)
Texto: Emilio González del Castillo y José Muñoz Román
Canción de Rosalía
Intérprete: Celia Gámez

Rosalía:
A pedirme amor
vienen tras de mí…
–«Rosalía, Rosalía,
cómo estoy por ti…!»
y por ese amor
me acompañarán
a la alegre romería
de San Juan.
Murmurando van
frases de querer:
–«¡Rosalía, Rosalía…!
¿cuándo puede ser…?»
Y a su terquedad
suelo responder:
Vamos a la romería
y hablaremos al volver.
A llegar el atardecer
oiré con emoción
las palabras de su querer
de la dulzaina al son.
Tralalala…
Oigo su canción
que repite así:
–«¡Rosalía, Rosalía,
vente junto a mí…!
Déjate besar,
anda ya, mujer,
porque un beso es alegría…»
Y yo… ¡claro…!, qué he de hacer?

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La Carmañola (1933)
Texto: Luis Fernández Ardavín
Romanza de Lucila – Calla corazón
Intérprete: Laura Nieto

Lucila:
Solo al pensar que puedan
su paso adivinar,
parece que los míos
siguiendo alguno va.
Hasta de las sombras en la oscuridad
me parece oír que le prenden ya.
No quiero ver su vida peligrar,
no quiero que le pierda su ideal
porque al latir mi ardiente corazón
diciendo a voces va su amor.
No quiero que le falte mi calor;
no quiero que le arrastre su valor…
pues antes que no verle nunca más
morir prefiero yo.
Esas torres solitarias
que rasgan el firmamento
igual que cuatro verdugos
vienen a darme el tormento
más horrible que existió,
ay de mí, qué triste amor.
¡Ah! Calla corazón, calla corazón,
no respires más
porque tu emoción
le va a denunciar.
Calla corazón,
tenle compasión
porque sin querer
de su perdición
vas la culpa a ser.
¡Triste de mí!
¡Ay corazón!
No suspires más
porque tu emoción
le va a denunciar.
Cumple tu deber,
niega tu aflicción,
porque sin querer
vas la culpa a ser
de su perdición.
¡Calla corazón!
¡Calla corazón!

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La Carmañola (1933)
Texto: Luis Fernández Ardavín
Madrileña graciosa
Intérprete: Laura Nieto

Teresa:
Madrileña que vistes
falda y bolero,
en la gracia que pones
en tus andares,
vas prendiendo piropos
de tu chispero
junto a la riberita
del Manzanares.

Madrileña graciosa,
viva y morena,
que al mover los madroños
de tu mantilla
pasas como un suspiro
que el aire llena
y eres de Maravillas
la maravilla.

Alza bola bolera
¡vaya mujer!
Que es la más zalamera
de Lavapiés.

Madrileña graciosa
fina y menuda,
que una diosa parece
si está vestida,
y una maja de Goya
si está desnuda.
Porque nació en la fronda
de La Florida.

Madrileña arrogante
lindo palmito,
ramillete de albahaca
flor de azucena.
Dios bendiga, preciosa,
tu piececito
cuando vas por las noches
a la verbena

Alza bola bolera
¡vaya mujer!
Que es la más zalamera
de Lavapiés.

Tiples:
La española
trae a Francia su canción
de su tierra seductora
la alegría y el color.

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La carcelera (1934)
Canción andaluza
Texto: Juan Soca

Intérprete: Teresa Novoa
Dirige Juan de Udaeta a la Orquesta Filarmónica de Málaga

Yo tengo el alma serrana,
yo tengo el alma encendida,
como una rosa temprana,
como flor de la mañana
que su sangre dio a la vida.

Como rosa tempranera
que su sangre dio al rosal.
He nacido carcelera
de alma fiera y pasional.

Cuando llego a la reja de mis dolores,
me dice el prisionero de mis amores:
«Ven esta noche a cantar la copla de mi pasión,
la solución de mi mal ya no tiene solución».

Yo seré tu carcelera,
prisionero tú has de ser,
y siendo tu carcelera,
cadenas me has de poner,
que quiero ser prisionera,
ser prisionera de tu querer.

Yo canto coplas de amores.
Yo canto a Julio Romero,
entre los grandes pintores.
Mi canción es flor de amores
para el hombre que yo quiero.
Por quererme le ofendieron,
no supieron comprender.
Encendieron y encendieron
su querer y mi querer.

Cuando llego a la reja llena de luna,
me dice el prisionero de mi fortuna:
«Aunque murmure la gente lo que quiera,
carcelera, aunque mientas lo que sientes
lo que quiero es que me quieras».

Yo seré tu carcelera,
prisionero tú has de ser,
y siendo tu carcelera,
cadenas me has de poner,
que quiero ser prisionera,
ser prisionera de tu querer.

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Mujeres de fuego (1935)
Texto: José Muñoz Román y Emilio González del Castillo
La mata de pelo – Habanera danzón
Intérprete: Margarita Carbajal
Director: Francisco Alonso

Vedette:
Toma mi mata de pelo,
chiquillo,
tómala, si es tu consuelo,
pero no me hagas cosquillas,
tunante,
porque después me desvelo…
Cuando acaricias mi pelo,
chiquillo,
nubla mis ojos un velo,
y suspirando te pido
un beso encendido
que calme mi anhelo…
¡Ay!, que pereza tengo
para peinarme…
La misma que sentía
al levantarme.
¡Ay!, quién tendrá la culpa,
yo no lo sé.
Debe ser por lo mucho
que yo soñé.

Todas:
Toma mi mata de pelo,
chiquillo,
tómala, si es tu consuelo,
pero no me hagas cosquillas,
tunante,
porque después me desvelo…
Cuando acaricias mi pelo,
chiquillo,
nubla mis ojos un velo,
y suspirando te pido
un beso encendido
que calme mi anhelo…

Vedette:
Soñé que me acariciabas,
sentí que me estremecía,
y, al ver que toda temblaba,
juntó su boca a la mía.
Anoche
mi pelo se destrenzaba
y en él sus manos hundía…
Soñé que me desmayaba.
¡Madre mía!
Las cosas que anoche soñé.

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Mujeres de fuego (1935)
Texto: José Muñoz Román y Emilio González del Castillo
Carmen la cigarrera – Pasacalle
Intérprete: Margarita Carbajal
Director: Francisco Alonso

Carmen la cigarrera, 
tan zalamera y tan mujer.
Puso celosa y fiera, 
su vida entera en un querer.
Carmen la cigarrera, 
la del embrujo tentador, 
Carmen gitana bravía, 
perdió su alegría, 
por un gran amor.
Siempre en el querer fui triunfadora, 
y hoy como una Virgen Trianera, 
lloro mis penas, 
flor de azahar, 
carita de azucena.
Por mirar tus ojos me abrasé,
si me marcho moriré de pena, 
ay Mi morena, ay, moriré.
Me llaman sevillana, 
ramito de claveles, 
mis ojos de gitana 
son más dulces que las mieles.
Carmen gitana bravía, 
perdió su alegría
por un gran amor.

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Mujeres de fuego (1935)
Texto: José Muñoz Román y Emilio González del Castillo
Chotis de La Calixta
Intérprete: Orquesta Casablanca

Calixta:
Soy la chula roja
como mi mantón
y armo donde llego
la revolución.

Chulas:
¡Y con mucha razón!

Calixta:
Nada de repartos
de la propiedad.
¡Que repartan los hombres yo pido
a ver si un marido 
me llega a tocar!

Chulas:
Hay que implantar desde hoy mismo
en amor el comunismo.

Calixta:
Como me llamo Calixta
que lo implanto yo.

Chulas:
Nada de repartos 
de la propiedad
que repartan los hombres yo pido
a ver si un marido 
me llega a tocar.

Calixta:
Aunque sé que habrá envidiosas
que murmuren al pasar:
¡Anda Calixta, qué lista
fue al hacerse comunista en el amor!
Hoy va que chuta y disfruta,
por astuta, seis manús a cuál mejor.
Lista que fue la Calixta,
que es la chula con más vista de Madrí,
y, en la hora del reparto tanta maña
yo me di
que me tocaron los hombres a mí.

Chulas:
¡Anda Calixta, qué lista
fue al hacerse comunista en el amor!
Hoy va que chuta y disfruta,
por astuta, seis manús a cuál mejor.
Lista que fue la Calixta,
que es la chula con más vista de Madrí.

Calixta:
Y, en la hora del reparto tanta maña
yo me di
que me tocaron los hombres a mí.

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Las tocas (1936)
Texto de Emilio González del Castillo y José Muñoz Román
Caperucita – Gavota
Intérprete: Raquel Rodrigo
Francisco Alonso dirige a la Orquesta Columbia

Caperucita:
Yo era una niña muy candorosa
que no sabía lo que era amor.
Yo por el bosque cruzaba medrosa,
y, al ver al lobo, lloraba de terror.
Pero he cambiado completamente,
pues soy estrella de Hollywood
yo me divorcio semanalmente
y en la pantalla de los cines soy el clou.

Todas:
Y es que ahora los hijos
son los vendedores
Y de todo entienden
mucho más que los mayores.

Caperucita:
Ahora viajo en auto
tengo admiradores
y un millón de cartas
recibí diciendo así:
«Caperucita, Caperucita,
de amor quisiera volverte loca,
y mi ilusión, al verte tan bonita,
es conseguir un beso de tu boca
para mí.»

Todas:
Caperucita, caperucita
eres la estrella más popular.

Vedete:
Caperucita, 
muñequita encarnada
que al pasar
a todos logras enamorar.

Todas:
Caperucita, caperucita
de amor quisieran volverte loca

Vedete:
«Que mi ilusión, al verte tan bonita,
es conseguir un beso de tu boca
para mí.»

Todas:
Caperucita, caperucita
eres la estrella más popular.
muñequita encarnada
que al pasar…

Caperucita:
a todos logras enamorar.

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Rosa la pantalonera (1939)
Romanza de Rosita – Habanera
Texto: Pablo LLabrés y José López de Lerena
Intérprete: Teresa Novoa
Dirige Juan de Udaeta a la Orquesta Filarmónica de Málaga

Rosita:
¡Ni siquiera lo puedo pensar!
¡Es inútil quererlo intentar!
Si es mi vida, mi vida entera
por él la diera, mil veces sin vacilar.
Yo no sé lo que tendrá para mi,
que ha sabido mi querer despertar.
Es mi ilusión, es mi pasión, de amor primero.
Yo no sé por qué nació mi querer
desde el punto que su amor me ofreció.
No sé decir, ¡pobre de mí!,
Por qué le quiero.
Son sus palabras caricias
que siento en el alma,
y me hacen dichosa vivir.
Cuando muy cerca, muy cerca
se mira en mis ojos,
me siento morir…
Y con voz cariñosa, me sabe decir:
Noche de fiesta en el barrio
cuando nos vimos, mi nena:
noche castiza y morena
que huele a verbena, y sabe a Madrid…
Muy cogiditos del brazo,
mientras la calle reía,
dentro del pecho nacía
la fe que tenía, mi vida, por ti.
¡Cómo puedo su querer olvidar,
si a olvidar no me enseñó su querer!…
¡Tanto dolor, para un amor, recién nacido!…
Desde el día que al pasar me miró,
y él es mi fe, yo no podré
dar al olvido su amor.

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Rosa la pantalonera (1939)
Pantalonera de Chamberí – Pasacalle
Texto: Pablo LLabrés y José López de Lerena
Intérprete: Matilde Vázquez

Rosita:
Tienen los pantalones,
un atractivo tan incitante y exorbitante,
que hasta sin un relleno
que ponga en ellos cualquier bicoca
me vuelvo loca,
cuando los lleva un mozo
de tipo espigao,
y con andar marchoso, camina a mi lao.

Todas:
Mi entras me piropea,
los acaricio con el revuelo de mi pañuelo.
Y al verlo tan cerquita,
el largo fleco,
le deja preso con sólo un beso.

Rosita:
Se me va el corazón,
tras un buen pantalón
cuando lo lleva un mozo
que me dice muy chulón.
Pantalonera de Chamberí:
si usted quisiera, quererme a mí..
Pantalonera, dime que sí;
anda, chavala, no seas tan mala;
mira que estoy por ti…
Pantalonera de Chamberí..

Todas:
Pantalonera de Chamberí
si usted quisiera, quererme a mí..
Pantalonera, dime que sí;
anda, chavala, no seas tan mala;
mira que estoy por ti…

Rosita:
Pantalonera de Chamberí.
Como soy del oficio,
me tiran mucho los pantalones
por mil razones,
y, aunque yo me contengo,
na más de verlos me da un mareo,
que me ladeo.
Todo el taller critica
la loca afición, que tengo desde chica,
por el pantalón.

Todas:
Como soy oficiala,
sé manejarlos a mi manera,
muy zalamera,
y, aunque los lleva el hombre,
yo no sé cómo me las compongo,
que me los pongo.

Rosita:
Se me va el corazón,
tras un buen pantalón
cuando lo lleva un mozo
que me dice muy chulón…
Pantalonera de Chamberí..
si usted quisiera,
quererme a mí..
Pantalonera, dime que sí;
anda, chavala, no seas tan mala;
mira que estoy por ti…
Pantalonera de Chamberí..

Todas:
Pantalonera de Chamberí
si usted quisiera, quererme a mí..
Pantalonera, dime que sí;
anda, chavala, no seas tan mala;
mira que estoy por ti…

Rosita:
Pantalonera de Chamberí

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Ladronas de amor (1941)
Texto: José Muñoz Román y Francisco Lozano
Zapatero a tus zapatos – Mazurca Tanguillo
Intérprete: Isabelita Nájera
Director: Francisco Alonso. Orquesta del Teatro Albéniz

Parroquianas:
Este par es muy bonito,
pero no me sienta bien.

Dependientes:
Pruébese otro numerito,
que aún va a hacerle el pie
más chiquitito.

Parroquiana 1:
¡Cómo aprieta la puntita!

Dependienta:
¿La puntita nada más?

Parroquiana 1:
El talón también me aprieta
y hasta la lengüeta,
conque tú verás…

Antolino:
¡¡Ay, mi madre, qué gachís…
pa ponerle a uno en un tris!!

Parroquianas:
Será mejor
que me las pruebe ahora
con el calzador.

Dependientes:
¡Qué guapa está!
¡Es un primor!

Parroquiana 1:
Este par me está justito.

Antolino:
Se lo voy a regalar…

Parroquiana 1:
¡No me sea tan locatis!

Antolino:
Es que yo a usté gratis
la voy a calzar.

Parroquiana 1:
Una mujer bien calzada
tiene toda la gracia de Dios…
Al cruzar por Madrí
soy orgullo de toos,
¡a unos digo que sí
y a otros digo que no!…
Y al recogerme el vestido
y enseñar de la enagua el bordao…

Parroquianas:
Un poquito na más
y con mucho cuidao.

Dependientes:
¡Qué bonita que vas!
¡Ay, quién fuera a tu lao!

Parroquiana 1:
…Solicitan aquí un huequecito
y me ofrecen cariño y parné.

Antolino:
Yo te doy un cariño muy grande.

Parroquiana 1:
¡Amos, ande,
cállese…!
Zapa–zapa–zapatero,
calme usté sus arrebatos;
no se meta a farolero,
zapatero, a sus zapatos;
que cuando un hombre me gusta
no se me escapa jamás:
con que le enseñe un palmito
y apriete el pasito
se viene detrás.

Parroquianas:
Zapa–zapa–zapatero.

Dependientes:
¿Qué?

Parroquianas:
Calme usté sus arrebatos.

Dependientes:
Es que de veras te quiero.

Parroquiana 1:
¡Zapatero, a tus zapatos!

Parroquianas:
Que cuando un hombre me gusta
no se me escapa jamás:
¡con que le enseñe un palmito
y apriete el pasito
se viene detrás!

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Ladronas de amor (1941)
Texto: José Muñoz Román y Francisco Lozano
El achicharrén
Intérprete: Elsie Bayron 
Director: Francisco Alonso. Orquesta del Teatro Albéniz

Venusiana:
Achichárrame tú,
con tu ardiente mirar;
calma ya la inquietud
que me quiere matar.
¡Achichárrame tú!…
ponte serca, sielo mío,
porque siento mucho frío;
no me trates con desvío
que yo sueño con tu amor.
Soñé
que una noche de amor
y delirio sensual
de mi boca eras dueño.
Sentí
de tu cuerpo el calor,
y en pecado mortal
desperté de aquel sueño.
Mi bien,
ven aquí junto a mí
porque lejos de ti
yo me muero de frío.
Tu amor su calor me dará…
¡Anda, apaga la lú
y achichárrame ya,
achichárrame tú!… 

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Ladronas de amor (1941)
Texto: José Muñoz Román y Francisco Lozano
Horas locas de pasión
Intérprete: Maruja Tomás 
Director: Francisco Alonso. Orquesta del Teatro Albéniz

Alabardero:
Llega la ministra a parlamentar
para el incidente tratar de arreglar;
si los hombres nos viene a devolver,
¡qué dichosa voy a ser con su querer!

Cleo:
Mujeres de la tierra
yo vengo aquí a evitar
que estalle la gran guerra
que empieza a amenazar.

Alabardero:
¡Con vuestra escolta penetrad!

Cleo:
Todo se resuelve;
es cuestión de audacia
y de usar el arma femenina
de la diplomacia.

Escolta:
Piden que los hombres
vuelvan a la Tierra.

Cleo:
¡A saber
si ahora alguno va a querer volver!
Venus es de los hombres
el paraíso tentador;
todo está en mi planeta
sólo dispuesto para el amor.
Bocas que sonríen
para que sonrías
y ojos que prometen, cariñosos,
dulces alegrías.
Un feliz ensueño
lleno de quimera,
que ha de ser
eterna primavera
del placer.

Escolta:
Quiero
ver en ti grabadas
plácidas sonrisas,
lánguidas miradas,
tímidas caricias
y un suspiro que se escapa
desde el fondo de tu ser,
que al ver, mujer, tu boca
siento
pícaros anhelos,
ímpetu amoroso,
vértigo de celos,
cálidas delicias
y un deseo de tus besos
que hasta el alma me hace arder.

Cleo:
¡Horas locas de pasión
en que creí
morirme de ilusión
y a ti te di
con ciego frenesí
mi corazón!…

Escolta:
Horas locas de pasión
en que viví
por una eternidad,
y tuyo fui
temblando de ansiedad.

Cleo:
Horas locas de pasión
que son pecado y tentación.
Horas locas de pasión
en que creí
morirme de ilusión;
y a ti te di
con ciego frenesí
mi corazón
en horas de pasión
que son pecado y tentación.

Escolta:
Horas locas
que perfuman
nuestra vida…
Horas locas
que se esfuman
sin querer
nunca más volver.

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Ladronas de amor (1941)
Texto: José Muñoz Román y Francisco Lozano
La negra – Blues
Intérprete: Elsie Bayron
Director: Francisco Alonso. Orquesta del Teatro Albéniz

Venusiana:
Sonó en el jazz
de tu canción
el ritmo loco y burlón…
¡Ay, negro!…,
¿por qué te di
mi corazón
al son de aquella canción,
que con su melodía
me despertó en el alma
una pasión
por la que fui
tan sólo para ti?
Y hoy siento al escucharla
honda melancolía,
pues la canción
hoy trae a mí
ecos de tu traición.
Olvidar…, olvidar quisiera yo;
olvidar que mi vida destrozó
aquella melodía,
que despertó en mi alma
una pasión, por la que fui
tan sólo para ti.
¡Ay, negro!

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Manuelita Rosas (1941)
Romanza de Manuelita
– Tango habanera
Texto: Luis Fernández Ardavín
Intérprete: Conchita Panadés
Dirige Francisco Alonso a la Orquesta del Teatro Calderón

Manuelita:
Nunca pensé que mi amor
no advertirías jamás,
cuando mis ojos decían,
por más que fingían,
mi anhelo y mi afán.
Siempre engañada viví.
Ahora conozco mi error.
Y he de ocultar todavía,
con falsa alegría,
mi inmenso dolor.
¡Ay de mí! ¡Que al nacer se agotó
el manantial de mi querer!
¡Se ha secado la fuente
y en ella ya no puedo beber!
No me has querido jamás.
Mientras yo me desespero,
sin ver que me muero
con otra te vas.
Pero tú
mi dolor no sabrás,
y ante ti,
mientras viva
risueña y altiva
pasar me verás.
Pero tú
la verdad no has de ver
de mi llanto callado
por verte casado
con otra mujer.
Al final te perdí
tras de tanto esperar,
que otro amor te llevó tras de sí.
¡Ay de mí, que este amor fue fatal!
Soy montaña de nieve
que nadie se atreve
su altura a escalar.
Triste de mí, que te amé
sin esperanza jamás,
y ya nunca podré
un nuevo amor esperar.
He perdido la esperanza
de volver a amar.

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La zapaterita (1941)
Romanza del espejo
Texto: José Luis Mañes
Intérprete: Conchita Panadés
Dirige el Maestro Alonso a Gran Orquesta Sinfónica 

Manola:
Hoy te pido
por favor claridad.
Tú, mi espejo,
confidente y amigo,
vas a hablar en secreto conmigo
y a decirme la pura verdad.
Sin engaños
ni temor habla y di
si son bellos
mi cuerpo y mi cara;
si es así
la mujer que él soñara:
dime tú si es así
o no es así.
Ya no sabes hablarme;
espejo claro y fiel.
Ya en ti no sé mirarme,
que ya me miro en él
y me encuentro tan linda
como jamás me vi;
que al mirarle me veo,
pues dentro está de mí.
Y descubre mi emoción
en sus ojos al mirar,
todo un cielo de ilusión
lucir, brillar.
Desde ahora te dejo,
espejo claro y fiel;
desde ahora mi espejo
es él y sólo él.

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La zapaterita (1941)
Caballo Bayo – Pasodoble
Texto: José Luis Mañes
Intérprete: Josefina Meneses
Dirige el Maestro Manuel Moreno Buendía a la Orquesta Sinfónica

Taravilla:
Caballero cortesano,
caballero de mi amor,
en la suerte de rejones
el más diestro lidiador.
Lleva un lema
en su estandarte carmesí,
que dice el amor
que siente por mí,
y al pasar, galán y airoso,
brindará
garboso y cortés,
valiente y leal.

Coro:
Y después su corcel montará
inclinando hasta sus pies
la divisa señorial.

Taravilla:
¡Ay!… Con su caballo bayo
clava rejones
y clava de las hembras
los corazones;
altivo y paso a paso
se acerca el toro,
y al resistir a la feroz acometida,
se siente una emoción
que oprime al corazón,
mas el caballo bayo
da un molinete,
y un rejón al relance
clava el jinete
al bravo jarameño
que, en la faena,
tras el caballo bayo
muerde la arena.

Taravilla y coro:
Caballero cortesano,
caballero de mi amor,
en la suerte de rejones
el que clava más alto el rejón,
porque en la lidia de los toros
hace alarde de valor.
Con su caballo bayo
clava rejones
y clava de las hembras
los corazones.
Altivo y paso a paso
se acerca al toro,
y al resistir a la feroz acometida,
se siente una emoción
que oprime al corazón;
mas el caballo bayo
da un molinete,
y un rejón al relance
clava el jinete
al bravo jarameño
que, en la faena,
tras el cabello bayo
muerde la arena.

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La zapaterita (1941)
Canción de Manola
Texto: José Luis Mañes
Intérprete: Carmen González
Dirige el Maestro Manuel Moreno Buendía a la Orquesta Sinfónica

Manola:
Si no vendrá; si me olvidó,
me moriré de dolor;
si pronto aquí le vuelvo a ver,
mi sufrimiento trucaré
en placer…
Amado afán de mi ilusión,
no me abandones así.
De mi ansiedad ten compasión,
porque me muero de pesar
sin ti.
La estrella azul de mi querer
ya nunca más brillará,
el fuego aquel que me abrasó
lo apagará mi dolor;
aquel afán que yo sentí
jamás será para mí. ¡Ah!…
La estrella azul de mi querer
ya nunca más brillará,
y el fuego aquel que me abrasó
será cenizas en mi corazón.
Divino afán de mi ilusión,
no me abandones así,
que tu querer no puede ser
de nadie más
y sólo para mí…

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Luna de miel en El Cairo (1943)
Tu melodía llega a mí. Romanza de Martha
Texto: José Muñoz Román
Intérprete: Maricarmen

Director: Francisco Alonso.Gran Orquesta del Teatro Martín

Eduardo:
(Hablado sobre la música.) Sé que cuando pasen los años y esta aventura se haya borrado de tu memoria, mi música llevará a tu corazón el recuerdo del hombre que más te ha querido… ¡Óyela ahora!… Es como tú: apasionada y sensual, triste y alegre a la vez. La titulo “Aquella noche de El Cairo”…

Martha:
– ¡Aquella noche de El Cairo!…
(Eduardo empieza a tocar con el violín una melodía que Martha oye llena de emoción.)

Martha:
(Cantado.)
Tu melodía llega a mí.
y en mi recuerdo evocará
que en el ambiente abrasador
de aquella noche tropical
sentí en mi sangre su calor
en un momento sentimental.
Noche de El Cairo.
llena de hechizo,
noche que embrujas
como un bebedizo.
Bajo el silencio
de tus estrellas
aprisionó mi boca
y yo cerré los ojos…
y el alma le entregué.

Vicetiples:
¡Noche que embrujas
como un bebedizo!

Martha:
Aprisionó mi boca
y yo cerré los ojos
y el alma le entregué.
¡Noche de El Cairo,
darte al olvido jamás podré!…
(Al terminar el número, Martha y Eduardo quedan abrazados en el fondo.)

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Forja de almas (1943)
Canción de la reja
Texto: Carlos Valdivieso
Intérprete: Antoñita Colomer
Dirige el Maestro Alonso

¿Por qué no puedo ser suya
si sus palabras no mienten,
mis ojos sólo le miran,
mi alma sólo le siente?

¿Por qué perderle si muero,
buscando su primavera?
Aguarda, amor de mi vida,
que voy adonde tú quieras.

Yo le quiero, reja mía
florecida de ilusión.
Los caminos de la luna
que le lleven mi canción.

Te quiero jurar quereres,
al son de aquella campana,
que la Torre de la Vega
me dice que llega el alba.

Te quiero jurar quereres… ¡Ah!

Presa entre hierros me tienes,
cielo mío,
yo sólo quiero mi vida
para entregártela a ti.

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24 Horas mintiendo (1947)
Claveles granadinos – Pasodoble
Texto: Francisco Ramos de Castro
Intérprete: Teresa Novoa.
Dirige Juan de Udaeta a la Orquesta Filarmónica De Málaga.


No hay enero ni febrero a la orilla del Genil.
Porque nacen todo el año los claveles de Motril.
A romero y clavo huelen y a la flor del azahá,
los claveles encendíos de la Vega de Graná.

Claveles, claveles dobles, ven a buscarlos aquí,
con los que adorno mi pelo cuando me arreglo pa ti.

Claveles, claveles dobles,
te ofrecen mis labios juntito al Genil.

No hay enero ni febrero a la orilla del Genil.
Porque nacen todo el año los claveles de Motril.
A romero y clavo huelen y a la flor del azahá,
los claveles encendíos de la Vega de Graná.

Y en la noche moruna y morena con oló de naranjo y benjuí,
en mi reja cuajada de flores mis amores son pa ti.
Y en el Carmen de las Maravillas tus palabras de amor escuché.
Y prendida toa la vida en aquellas palabritas me quedé.

¡Granada, tierra embrujada, lleva en su entraña un clavel!

¡Granada, tierra querida,que es sangre encendida
de España vergel!

Y en la noche moruna y morena con oló de naranjo y benjuí,
en mi reja cuajada de flores mis amores son pa ti.

Y en el Carmen de las Maravillas tus palabras de amor escuché.
Y rendía de por via en aquellas palabritas yo me quedé…

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Cayetana la rumbosa (1951)
Texto: Pilar Millán Astray y Luis Fernández de Sevilla
Romanza de Cayetana
Intérprete: Pilar Lorengar
Victoriano Echeverría dirige a la Gran Orquesta Sinfónica

Cayetana:
Del pueblo humilde he nacido,
nadie a quererle me enseña,
que siempre a orgullo he tenido
ser chulapa y madrileña.
Llevo en mi sangre bravía,
soy nieta de Malasaña,
y dio luz al alma mía
el sol ardiente de España.
Gano mi vida luchando,
a nadie le debo yo ná,
y no obedezco ni mando
ni quiero mandar. ¡Ah!.
Y si soy como digo,
no sé por qué
he de odiar a la reina
Doña Isabel.
No hay razón para odiar
ni querer conspirar,
que ella puso en su pueblo
sus amores y no puedo yo
pagarle con rencores.
Y si soy como digo,
no sé por qué
no he de ser de la reina
Doña Isabel.
Sobre mi frente he sentido,
de su caricia el consuelo,
y por mi sangre ha teñido
la blonda de su pañuelo.
Y esa bondad que ha brotado
del fondo de sus entrañas,
ha sido un beso que ha dado
con amor a sus Españas.
Vale más la isabelina
que suele la gente pintar,
sabe llevar su corona,
merece reinar. ¡Ah!
Y si soy como digo,
no sé por qué
he de odiar
a la reina Doña Isabel.
Defenderla juré
y cumplirlo sabré,
porque sé despreciar murmuraciones
y agradezco de por vida los favores.
Y si soy como digo,
no sé por qué
he de odiar
a la reina Doña Isabel.

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